Después de varios reclamos, Brasil tomó la decisión de parar el fútbol. Ayer, la Confederación Brasileña de Fútbol confirmó la suspensión por tiempo indeterminado de todas las competencias nacionales como medida de prevención ante la propagación del coronavirus.

"Conocemos y asumimos la responsabilidad del fútbol en la lucha contra la expansión del Covid-19 en Brasil", expresó Rogério Caboclo, presidente de la CBF, en un comunicado. De esta manera, dicha institución canceló la Copa de Brasil, campeonatos femeninos A1 y A2, campeonato Sub-17 y la Copa de Brasil Sub-20. En tanto agregó que "en relación con los campeonatos estatales, las Federaciones Estatales de Fútbol, entidades organizadoras, tomarán decisiones específicas para cada competencia respetando su autonomía local", aclaró.

Horas antes de que saliera este comunicado, Gremio mostró su descontento con las autoridades que los hacían jugar sus partidos. En un Arena do Gremio sin público jugó por el torneo estadual Gaúcho y los jugadores salieron al campo de juego usando barbijos. "Protestamos porque también nosotros, futbolistas y gente del fútbol, somos personas. Los espectadores son protegidos con las puertas cerradas, impidiéndoles ingresar al estadio. ¿Pero quién piensa en nosotros?", había dicho el DT Renato Portaluppi.