Gimnasia y Banfield estuvieron a punto de no jugar, pero salieron a la cancha y en realidad fue como si no hubieran jugado. En el partido que dio comienzo a la Copa Superliga, el 0-0 no pudo quebrarse (con el Lobo un poco más cerca en el segundo tiempo) y así el equipo de Diego Maradona no logró descontarle puntos de diferencia al Taladro (son 11), en la lucha por permanecer en la máxima categoría.

Si Arboleda fue la figura se debió a que se quedó con los intentos de Tijanovich y de Matías García, en el momento en el que el Lobo pudo llegar y complicar a la visita, que en el primer tiempo había tenido un par de chances. En una dio la sensación de haber penal de Melluso a Lenis, quien con su velocidad era el arma con la que contaba el elenco de Julio Falcioni para acercarse al área rival. Y en la otra fue Urzi el que no logró definir con precisión.

Antes y después de esas llegadas a los arcos, fue muy poco y nada lo que pudo destacarse. Demasiada fricción, pelotazos que facilitaban los despejes de las defensas, y un toqueteo de pelota sin profundidad de unos y otros. Por el lado de Gimnasia, Ramírez se presentaba como el que podía desequilibrar y por instantes se complementaba con Matías García y con Pérez García. En Banfield (6 sin ganar), además de Lenis también mostró cosas positivas Urzi, pero no le alcanzó.

Jugaron, pero no arrancaron. Ni Gimnasia, ni Banfield...