Un inesperado cruce en el radicalismo de Mendoza ocurrió ayer cuando el ex gobernador Alfredo Cornejo trató de "populista" a su delfín y actual gobernador, Rodolfo Suárez, quien pidió públicamente al presidente Alberto Fernández que se prohíban los despidos en el sector privado, una consecuencia previsible del freno económico que provoca la pandemia.

"Voy a pedir (al gobierno nacional) que se prohíban los despidos. Esto va a afectar al turismo y va a haber un daño económico. Por eso vamos a pedir que se prohíban los despidos, para evitar que haya especulaciones", dijo el gobernador mendocino en el marco del anuncio de medidas para frenar el avance del coronavirus.

Lo sorpresivo fue que el que no le dejó pasar esa idea (que durante el macrismo fue impulsada por el peronismo) fue su socio político Cornejo, acaso en una primera señal de la interna por el poder dentro del radicalismo de Mendoza.

"De qué vale pedir que no despidan cuando en realidad la empresa o microempresa no tiene actividad económica porque hay un parate enorme", lo cruzó Cornejo en declaraciones a radio LV10, recogidas por el diario El Sol.

"Toda la prédica demagógica y populista da a entender que nadie paga las malas decisiones económicas. Y la verdad es que se pagan caro", agregó en referencia a la idea de su sucesor en la gobernación.

"En general es una cultura dominante la de plantear estas cosas. Obviamente todos vamos a estar de acuerdo en que no se despida, pero paralelamente hay que darles algún beneficio a las empresas", dijo cuando le recordaron que la idea fue de su aliado.

"Si uno hiere al sector privado con baja de consumo por la situación de la actividad económica y de su propia recaudación, y a su vez le prohíbe despedir y le aumenta sus impuestos porque los necesita, mata a la gallina de los huevos de oro. El sector privado es el que genera riqueza", le recordó el titular de la UCR nacional a Suárez. Finalmente pidió "seriedad" para enfrentar la crisis. "Hay que tomar con seriedad la tarea de gobernar, de administrar el país y la provincia. Hay que ser muy serios. La situación económica es muy vulnerable", concluyó.