U na celebración de Pascuas distinta se viene en el Vaticano, ya que el papa Francisco encabezará la Semana Santa, con el habitual Vía Crucis frente al Coliseo romano, sin la presencia de fieles, en consonancia con las medidas de prevención que tomó la Santa Sede para prevenir el contagio del coronavirus, hasta al menos el próximo 12 de abril.

El anuncio fue hecho por la Prefectura de la Casa Pontificia, que confirmó que "con motivo de la actual emergencia sanitaria internacional" las celebraciones por la semana litúrgica se llevarán a cabo sin la presencia de seguidores.

De esta particular manera, Francisco encabezará su octava celebración de Pascuas, y también continuará con las transmisiones de las audiencias generales de los miércoles y del Ángelus dominical sin público y con transmisiones en directo por Internet.

Preocupado por la sanidad de los médicos y enfermeros, el Papa dedicó ayer su misa a los trabajadores que trabajan en la "zona naranja".

Además, el Pontífice además destacó "la creatividad de los sacerdotes" italianos para hacer frente al coronavirus. "Tantas noticias me llegan de la Lombardía. Sacerdotes que piensan mil formas de estar cercanos al pueblo, para que el pueblo no se sienta abandonado", destacó Francisco, al referirse a la actuación de los miembros de la Iglesia en la región más afectada por el virus en el país.

Misa interrumpida

La policía irrumpió ayer en la Parroquia de San Francisco de Asísi, de la localidad de Cerveteri, provincia de Roma, para detener una celebración religiosa de la que participaban unas 15 personas y que se transmitía a través de las redes sociales, por violar la cuarentena que rige en todo el país.