Vivieron grandes duelos en la cancha, pero fuera de ella lograron forjar una amistad. Por eso, Ángel Clemente Rojas, emblema de Boca, recordó a Amadeo Carrizo, para el cual no se guardó elogios.

"Se fue un arquero extraordinario y un señor como persona", resaltó Rojitas, quien vivió dos recordados hechos con Amadeo. Uno fue el 23 de junio de 1968 en el Monumental, cuando le arrebató la gorra antes del comienzo del partido y comenzó a correr con ella por el césped, perseguido por el arquero. "Me acerqué a saludar y le saqué la gorra. ¡Para qué! Me empezó a correr, mis compañeros se reían y Amadeo me puteaba. Se la devolví cerca del círculo central", recordó.

La otra fue el 8 de diciembre de 1965, con una cargada del delantero tras el segundo gol de Boca (foto), que dio vuelta el partido para ganarlo 2-1 a tres minutos del final, y quedarse con el campeonato a dos fechas del final del torneo. "La vida me permitió pedirle disculpas por cosas que pasan cuando uno es joven, locuras y cargadas que antes eran habituales", contó.