Un preso con síntomas de coronavirus en la comisaría de San Justo generó preocupación: las celdas estaban superpobladas con 57 detenidos. Pero el test determinó que la víctima no padecía Covid-19. Antes clausuraron preventivamente la seccional. Con el resultado la volvieron a autorizar a que aloje hasta 47 reclusos. Antes del hecho había 10 más de lo permitido en plena cuarentena. Mientras investigaban qué pasó, los detenidos -a través de sus abogados defensores y de organismos de derechos humanos- presentaron un hábeas corpus para que se atienda la situación de encierro. Pidieron domiciliarias o excarcelaciones, además de que se cumpla con las condiciones sanitarias. "Esta comisaría estuvo clausurada, la CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) dictó una medida cautelar por las condiciones de encierro. Se hicieron unos arreglos y un juez autorizó que alojara hasta 47 personas, pero había 57", explicó Roberto Cipriano, de la Comisión Provincial de la Memoria (CPM), que presentó un recurso para que no haya más internos en esta dependencia.