S on sometidos a pericias psicológicas y psiquiátricas en la Asesoría Pericial de la capital bonaerense los ocho rugbiers detenidos por el crimen de Fernando Báez Sosa en la localidad balnearia de Villa Gesell.

Los acusados se encontraban alojados en la Penitenciaria 6 de la ciudad de Dolores, desde que fueron detenidos por el homicidio el 18 de febrero último. Por disposición judicial, fueron trasladados a la Alcaidía La Plata 3, situada en Melchor Romero, donde quedaron alojados en un mismo pabellón, aunque en diferentes celdas con capacidad para dos personas.

El cambio de alojamiento obedeció a que el juez de la causa, David Mancinelli, ordenó que sean sometidos a estudios psiquiátricos y psicológicos en la sede pericial de La Plata y resulta más cómodo que estén alojados cerca para poder trasladarlos las veces que sean requeridos por los profesionales. No se sabe si retornarán en breve a Dolores o si permanecerán allí hasta que se confirmen sus prisiones preventivas en el marco de la causa, caso en el que serán alojados en un penal aún no determinado.

Máximo Thomsen (20), Ciro Pertossi (19), Blas Cinalli (18), Enzo Comelli (19), Ayrton Viollaz (20), Luciano Pertossi (18), Matías Benicelli (20) y Lucas Pertossi (20) se encuentran con prisión preventiva como coautores del "homicidio doblemente calificado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas" de Fernando y por las "lesiones" que sufrieron sus amigos. En tanto, como "partícipes necesarios" de esos delitos están acusados aunque en libertad Juan Pedro Guarino (19) y Alejo Milanesi (19).

La defensa de los diez rugbiers, a cargo del abogado Hugo Tomei, apeló las prisiones preventivas requeridas. El 19 de este mes será la audiencia oral luego de la cual se definirá si se confirman o modifican esas medidas.

El crimen de Fernando se produjo cerca de las 4.40 de la madrugada del sábado 18 de enero frente al boliche Le Brique, en pleno centro de Villa Gesell, cuando el joven fue atacado a patadas y trompadas por varias personas. El ataque quedó filmado por cámaras de seguridad y teléfonos celulares, por lo que horas después fueron detenidos los rugbiers que estaban de vacaciones y se alojaban en una casa cercana al boliche.