En la última semana de Copa Libertadores, la terna argentina compuesta por Facundo Tello, Pablo González, Julio Fernández y Nicolás Lamolina estuvo en el encuentro entre Flamengo-Barcelona de Ecuador. Días después se conoció el caso positivo del vicepresidente de la institución carioca y, luego, el de su entrenador Jorge Jesús. Por tal motivo, todos decidieron el aislamiento preventivo.

"Cuando llegamos de Brasil todavía no era un país de riesgo y no habíamos tenido contacto con el vicepresidente de Flamengo, que fue el primer caso. Pero al tener la noticia del positivo leve del entrenador del equipo brasileño, lo nuestro pasó a ser una cuarentena porque tuvimos contacto con él, pero ninguno de nosotros presenta síntomas", explicó Lamolina a TyC Sports.

El motivo por el cual tanto Lamolina como el primer árbitro Facundo Tello y los asistentes Pablo González y Julio Fernández pasaron a cuarentena fue porque se estrecharon las manos con el director técnico portugués. Además, ya tenían partidos asignados por el fútbol local, por lo que en conjunto con la AFA tomaron la decisión de aislarse preventivamente: "Fue una decisión muy conciente y súper correcta. Yo tenía partido designado el lunes entre Lanús y Argentinos. ¡Imagínense si iba a dirigir después de que el estudio de Jorge Jesús daba positivo! Me parecía una falta de respeto hacia ellos y una desprotección del fútbol en general", expresó.

Por último, explicó cómo fue que se tomó la decisión del aislamiento. "Todos los días hablamos con (Wilson) Seneme. Nos llaman para ver cómo estamos, tanto él como (Héctor) Baldassi. También el doctor (Jorge) Vega, que es el médico de AFA que tenemos nosotros y que está constantemente cada ocho o diez horas en contacto mandando mensajes para saber si tenemos alteraciones o síntomas. Nos sentimos muy contenidos y eso es importante porque se nota que hay ocupación en nuestra salud y en el fútbol en general", cerró.