Después de haber pasado dos semanas en la casa de Nico Cabré, Laurita Fernández volvió a su casa, ya que le arreglaron el caño que se había roto y le habían cortado el agua. "El consorcio del edificio solucionó el problema y ya estoy otra vez en casa", contó en las redes la bailarina y actriz. Reparado el desperfecto, ironizó: "Aleluya, ¡habemus agua! Gracias. Ocho horas estuvo laburando el plomero. Ahora tengo que limpiar todo, lo cual me parece un planazo". A principios de abril, Laurita había reflexionado en Instagram sobre cómo sobrellevaba la cuarentena: "Todos los días me armo una rutina de cosas para hacer y los días se llevan mejor, aunque tengo mis momentos de ansiedad, porque soy muy inquieta. Me agarra mucha angustia también, por lo general cuando veo las noticias y veo imágenes de los médicos y enfermeros y todo lo que está pasando. Me permito llorar y dejar fluir las emociones", finalizó.