El próximo mercado de pases para Boca será "mínimo", como el pasado. Quizás los rumores vuelvan a ser mucho más que realidades y Juan Román Riquelme y el consejo de fútbol busquen un refuerzo o dos, como mucho, algo similar a lo que sucedió en el mercado pasado.

Saben que, cuando se reanude la actividad futbolística, más allá de alguna restricción, deberán jugar la Copa Libertadores, y entienden que con este equipo, con este plantel, que es el campeón argentino, no hay mucho para retocar, sabiendo además que habrá una doble competencia. El cuerpo técnico y los dirigentes sostienen que hay que seguir confiando en estos jugadores y que si no aparece alguna "oportunidad", no van a malgastar el dinero para traer por traer.

De todas maneras, Miguel Russo va a tener dos refuerzos: Gonzalo Maroni y Sebastián Pérez, en esta etapa en la que Boca trata de apuntalar la confianza de sus futbolistas. Por eso, ante los nombres de Edinson Cavani y Mauricio Islas, la negativa es una constante. Por ahora, el consejo de fútbol sigue pensando que sólo falta consolidar la idea con la cual Boca llegó al campeonato.