No hubo caso. A pesar de la alerta que existe por la pandemia de coronavirus, desde Boca se llamó a los hinchas a no autoconvocarse en la puerta del hotel Sheraton de Mendoza, donde el plantel de Miguel Russo se hospedó anoche a la espera del partido ante Godoy Cruz. Sin embargo, la pasión no entiende de razones ni de enfermedades. Y unos 300 fanáticos se juntaron para darles la bienvenida a los muchachos. Como ya se había anunciado, los jugadores no tomaron contacto con los hinchas. Ni en Aeroparque, ni en el aeropuerto de Ezeiza, ni en el hotel, ya que la idea es reducir el riesgo de contagio del virus y, por sobre todas las cosas, evitar que se congregue gente.

Sin embargo, con banderas y entonando canciones referidas al título obtenido, decidieron plantar bandera y quedarse a esperar a sus ídolos en la puerta del hotel en Mendoza.