U na charla con Raúl Rizzo siempre es interesante porque no esquiva ningún tema. En tiempos donde la agenda impone hablar del coronavirus, analizó la problemática desde la perspectiva del actor: "Esta profesión ostenta todos los niveles del monotributista. Cobra, puntualmente, en función de lo que hace. En el teatro comercial puede llegar a pactar un sueldo o un seguro, más un porcentaje. Si no trabaja, no ingresa un peso. Y como no tiene relación de dependencia, no posee protección. Nosotros los actores contamos con el sindicato y menos mal que tenemos una obra social que nos permite tener resuelto, de alguna manera, el tema de la salud. Aunque, en un momento de escasez de trabajo como este, se resiente mucho la obra social".

Consultado por el accionar ante la pandemia de países como Italia, desde donde llega el rumor que afirma que en los hospitales se define a quién se le ayuda a vivir o a morir según la situación, Rizzo opina que "determinados tipos de gobierno, como los de Italia, España o Francia, están siempre supeditados a los centros de poder económicos. Entonces, frente a situaciones de una extrema gravedad como esta, no se saben manejar; no ejercen la responsabilidad ni tienen conciencia sobre el compromiso del Estado, que está para proteger, entre otras cosas, la salud de la población; se tienen que hacer cargo de las necesidades de la gente. En consecuencia, se llega a la terrible decisión de elegir quién vive y quién muere; es la cara monstruosa del sistema capitalista, que no soluciona nada".

A poco de ser anunciada la cuarentena por el presidente argentino, se veían filas de autos encarando para la costa atlántica, por ejemplo. Al respecto de qué tan conscientes somos sobre lo que sucede, el actor infiere: "La clase media alta tiene una cuota de frivolidad y de ignorancia muy profunda. No generalizo, pero existe un sector al que le cuesta entender que no transitar es la mejor manera de no hacer circular el virus. Y si vamos a la playa, porque creemos que estos días que ha dado el gobierno hasta el 31 de marzo es para joder o pasarla bomba, realmente no entendimos nada y ponen en riesgo, por otra parte, sus propias vidas y las de sus familiares y el resto de la comunidad. Esto es de un nivel paupérrimo; te indigna y te revela la condición humana de muchos, algo que después manifiestan cuando votan y opinan, con total liviandad, sobre determinadas temáticas. Y tienen esas conductas racistas y xenófobas. Me parecen fantásticas estas medidas que tienen que ver con el cierre de hoteles y que no haya transporte de media y larga distancia".

Acerca de cómo podría reposicionarse el teatro post-pandemia, Rizzo concluye: "Tendrá que cumplir el rol de siempre: el histórico. El teatro es entretenimiento, pero no se queda en eso. Y sirve para reflexionar y sensibilizarse con lo bello y lo cruel pero desde un lugar de verdad, y a través de la tragedia también".

Ver más productos

30 discursos que cambiaron el mundo

30 discursos que cambiaron el mundo

Jeff Bezos, CEO de Amazon

Jeff Bezos: cómo fue el camino al éxito del CEO de Amazon

La educación que necesitamos

La educación que necesitamos

Llegar a la tercera edad siendo jóvenes

Llegar a la tercera edad siendo jóvenes

Diario de emociones: el libro de la película Soul

Diario de emociones: el libro de la película Soul

Los primeros 1000 días de tu hijo son fundamentales 

Los primeros 1000 días de tu hijo son fundamentales 

Descubrí la Guía astrológica para 2021

Descubrí la Guía astrológica para 2021

La historia completa sobre Eva Duarte

La historia completa sobre Eva Duarte

Crónicas de retórica: los discursos que cambiaron al mundo

Crónicas de retórica: los discursos que cambiaron al mundo

Luciano Lutereau escribe cómo ser padres en el Siglo XXI

Luciano Lutereau escribe cómo ser padres en el Siglo XXI

Ver más productos