La venta de combustibles se mantuvo en agosto un 25% por debajo de los niveles prepandemia, lo que muestra un estancamiento en el consumo por tercer mes consecutivo y genera gran preocupación al sector frente a la posibilidad de "no llegar a cubrir los gastos operativos" en muchas estaciones de expendio.

Los datos fueron presentados por la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (Cecha), que manifestó "una fuerte preocupación por el amesetamiento de las ventas".

En el caso de las naftas, las ventas de agosto fueron 34,9% menores que en febrero, tras una fuerte caída en los dos primeros meses de pandemia del 66%, un rebote hasta junio y un estancamiento a partir de ese momento en adelante, con un nivel de metros cúbicos vendidos que pasó de 729.600 a 475.197 metros cúbicos.

Por su parte, la curva en la merma del consumo de diésel fue menos pronunciada por la tracción del campo y del sector transportista, aunque se encuentra estancado en el nivel de ventas, con una baja del 27,2% entre febrero y abril.

Desde la Cecha manifestaron su preocupación por la rentabilidad de las estaciones de servicio por el bajo volumen de venta y sostuvieron que, del precio final del litro de combustible, solamente el 7,8% queda para "los estacioneros para solventar los costos operativos", lo que lleva a dueños a "pedir préstamos o poner plata de su bolsillo" para mantener los lugares.