L as protestas se generalizaron en decenas de cárceles de Italia ya que los presos quieren ser indultados para escaparle al coronavirus. Las revueltas terminaron con al menos seis muertos. Para evitar contagios, Irán decidió liberar a 70.000 internos.

El primer conflicto a ocurrió en la cárcel de Módena, en rechazo a la prohibición de las visitas para evitar la difusión del Covid-19. Luego de controlar la situación, las autoridades confirmaron la muerte de seis internos, aunque aseguraron que los cadáveres no presentan lesiones físicas que indicaran que habían muerto en enfrentamientos. Por eso, se estima que fallecieron por el consumo de fármacos que robaron de la enfermería.

Luego, las protestas se reprodujeron en 27 presidios, en muchos de los cuales los internos se treparon a los techos y provocaron incendios en el interior de las celdas. Una situación de extremo peligro ocurrió en Foggia, al sur del país, donde unos 50 detenidos lograron escapar, aunque poco después fueron recapturados.

En tanto, en la prisión de San Vittore, de Milán, algunos reclusos pudieron trepar hasta el techo del complejo, desde donde gritaban "¡libertad!" y mostraban pancartas con la leyenda "Indulto".

En la prisión de Ucciardone, de Palermo, también hubo reclamos ante la cancelación del régimen de visitas y algunos presos trataron de escapar, aunque la policía logró impedirlo.

Nápoles, Salerno, Frosinone y Bari fueron también escenarios de levantamientos.

Todos afuera

Las autoridades de Irán decidieron liberar a unos 70.000 detenidos para evitar más contagios en un país en el que ya murieron 194 personas. La prioridad fue para quienes padecían alguna enfermedad.

"La liberación de los prisioneros, hasta el punto de que no cree inseguridad en la sociedad, continuará", aclararon.