El fútbol turco es uno de los más pasionales de toda Europa. En más de una oportunidad se vieron videos de recibimientos multitudinarios para sus respectivos equipos (así como también muchas veces son protagonistas de escenas violentas por enfrentamientos). Sin embargo, en esta ocasión el deporte de dicho país entregó una imagen totalmente distinta.

Ayer se disputó el clásico entre Galatasaray y Besiktas, los dos equipos más importantes de Turquía. El encuentro, que contó con las presencias del arquero uruguayo Fernando Muslera y del delantero colombiano ex River Radamel Falcao, finalizó igualado sin goles, pero una de las imágenes más llamativas de la jornada estuvo en las tribunas.

Lo que habitualmente es un espectáculo multitudinario, el coronavirus lo obligó a ser distinto. El Türk Telekom Arena, casa del Galatasaray y que tiene capacidad para más de 50.000 personas, lució vacío durante el clásico turco como medida de prevención ante el avance del Covid-19. Además, el club tomó la decisión de desinfectar completamente el recinto en la previa del encuentro para evitar cualquier tipo de contagio que pueda poner en peligro la salud de los jugadores.

Hay que destacar que la liga turca es una de las pocas ligas europeas que no detuvieron el fútbol. La mayoría de los países tomaron la decisión de frenar la actividad deportiva hasta abril, cuando se evaluará la situación para determinar si la pelota vuelve a rodar o no.