"Nadie se atreva a tocar a mi vieja, porque mi vieja es lo mas grande que hay", cantaba Pappo. Esteban Aranda, detenido y acusado de matar de dos puñaladas a otro que estaba alcoholizado y entró a los escopetazos a su casa del partido bonaerense de Moreno, fue liberado por la Justicia, que consideró que actuó en legítima defensa. El fiscal Leandro Ventricelli, de la UFI Moreno-General Rodríguez, consideró que el hombre mató para defenderse. El hecho, que fue primicia de cronica.com.ar , ocurrió este jueves a las 15 en una casa en la calle Democracia, entre Rafael Obligado y Canadá. Edgardo Villalba (50) se encontraba alcoholizado y comenzó a discutir y hasta amenazar con palos al propietario de la vivienda que estaba frente a la suya. Villalba reclamaba haberle comprado el sector trasero del terreno a una mujer que falleció. Horas más tarde, el hombre cruzó la calle desde su casa con una escopeta en la mano y comenzó a efectuar disparos a la puerta de su vecino, hasta que irrumpió en la propiedad. Allí, con Esteban Aranda se encontraban su madre, su esposa embarazada de 8 meses y otros niños de la pareja. Aranda y Villalba se trenzaron en lucha, mientras el joven les pedía a las mujeres y los niños que se fueran para el fondo de la vivienda. Durante el forcejeo, Aranda logró tomar un cuchillo de la cocina y le aplicó dos puntazos letales al agresor, en el abdomen y el tórax.