De los más de 1.800 comercios que fiscalizó el gobierno, se detectó que el 80% incumplía alguno de los topes máximos dispuestos para productos de primera necesidad.

Las inspecciones -realizadas en todo el país entre el 18 y el 27 de marzo pasado- abarcaron a 795 farmacias, 1.050 autoservicios y supermercados, 13 fábricas de alcohol en gel y 2 empresas productoras de barbijos, y los productos relevados pertenecen a los rubros almacén, limpieza, perfumería, artículos para bebés, bebidas, lácteos y artículos de higiene y cuidados.

Desde la AFIP, encargada de la fiscalización, junto con la Secretaría de Comercio Interior, explicaron que hubo nueve cierres, que se producen cuando los inspectores constatan que, pese a las advertencias, no se bajaron los precios. Incluso, las clausuras duran apenas unas horas, siempre y cuando se subsane el exceso.

En el gobierno adelantaron que redoblarán la fiscalización para evitar abusos y señalaron que, del total, 550 de las inspecciones fueron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otras 323 en la provincia.