E n provincia las alarmas están encendidas. Con más de 160.000 casos confirmados desde el desembarco del virus -y las muertes al borde de las 2.800-, las autoridades sanitarias trabajan contra reloj con los municipios del primer y el segundo cordón, donde la situación es crítica. En un horizonte sin tiempo, la estrategia sanitaria bonaerense es readaptar 56 camas UTI pediátricas para uso adulto. "Los hospitales se saturan hasta sin pandemia. Lo que tiene que pasar es que no colapse el sistema", aclaró ante "Crónica" Juan Riera, director provincial de hospitales. El rol de los terapistas y la estadía de los internados, parámetros que Salud sigue de cerca.

"Lo que hicimos desde el principio fue readecuar los hospitales para tener mayor capacidad posible por la demanda del Covid", señala un cauto Riera. Con mesura mira los indicadores de la provincia. "Preocupación y ocupación", reitera. En esa ocupación señaló varios pasos: la construcción de hospitales modulares -ocho de ellos en el conurbano y uno en Mar del Plata-; la creación de centros extrahospitalarios; la rotación terapista y el aumento en las guardias; y el trabajo en terapia mixta.

"Estamos trabajando en eso", detalla Riera, al mando de los 77 hospitales provinciales. Según el médico, "la complejidad de la cama y la tecnología es similar". El respirador, el monitor y la bomba de difusión son semejantes. De unas 90 camas pediátricas en total, 56 se podrían readecuar en los próximos días con equipos terapistas mixtos (adultos y pediatras). "Lo ideal sería que se utilicen como última instancia", aclaró Riera, quien agregó: "Patologías pediátricas como la bronquiolitis tiene un índice muy bajo este año, porque no hay colegios, está el aislamiento y hubo una campaña profunda de higiene. Los virus en los chiquitos se ven mucho menos".

En los adultos está el lado B: "Como muchos flexibilizaron la cuarentena de hecho, aumentaron los accidentes en la vía pública", dijo. Las estadísticas indican que el 50% de la ocupación en UTI es por contagios de coronavirus. Hoy en la provincia (hospitales públicos, privados, municipales y provinciales) las camas de terapia intensiva están siendo utilizadas en un 57%. Esa cifra aumenta a un 67% si se discrimina en centros provinciales. "Nosotros vimos la experiencia europea y nos capacitamos", añadió. En números: en marzo, las UTI provinciales eran 422. Hoy, 1.041. El aumento fue del 146%.

El aumento de la capacidad hospitalaria fue acompañado, en parte, por profesionales médicos. Pero el problema es que "su capacidad es finita". A modo de ejemplo, en los 77 hospitales provinciales hay 604 terapistas. "La capacidad humana es un recurso muy crítico, porque el terapista es muy específico. Su residencia es de unos 4 años", manifestó Riera, ex secretario de Salud de San Antonio de Areco.

La estrategia de la provincia fue aumentar las guardias con un pago extra y armar equipos para restringir los contactos de los profesionales en caso de contagio. Aunque la tasa, para fortuna, es muy baja. Asimismo, bajo recomendación de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), los terapistas trabajan en coordinación con un equipo de críticos para así poder manejar un total de 24 camas en simultáneo. La baja demanda en el interior provincial también llevó que médicos de los distritos sin circulación viral viajen al conurbano para que "se capaciten viendo el tratamiento".

Gobernación, con la creación del panel de camas críticas, realiza un seguimiento diario de la disponibilidad de todo el sistema sanitario (tanto público como privado). San Martín, Moreno, Avellaneda, Lanús y Quilmes son algunos de los municipios que llegaron a tener cifras críticas.

El sistema integrado de derivaciones es otra de las variables que Buenos Aires sigue de cerca. "A partir de ciertos números es que tenemos que armar sistemas de contingencia, como las camas pediátricas", dijo Juan Riera.

"El escenario es seguir trabajando para la demanda", agregó, y recalcó la donación de plasma. El funcionario destacó la estrategia del "alto flujo" y las máscaras de presión para evitar que la persona sea entubada. Son mecanismos para terapia intermedia.

Si bien es caso por caso, el médico dijo que la estadía en terapia intensiva ronda entre los 17 y los 20 días. "Los que están hipercríticos no son trasladados. Después están los pacientes más estabilizados", aclaró. Y el lapso entre que se arroja el positivo y se interna puede ser de una semana.

Ver más productos

Lo que todo el mundo busca

Lo que todo el mundo busca

¿Qué es sexteame?

¿Qué es sexteame?

Para fanáticos del Fútbol

Para fanáticos del Fútbol

La historia detrás del robo del siglo

La historia detrás del robo del siglo

Eva Duarte: toda la verdad

Eva Duarte: toda la verdad

Aprendé a usar tu inteligencia

Aprendé a usar tu inteligencia

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

La otra cara del peronismo: una historia apasionante

Historia para Chicos

Historia para Chicos

La otra historia del peronismo

La otra historia del peronismo

Alberto Fernández: lo que nadie quiso contar

Alberto Fernández: lo que nadie quiso contar

Ver más productos