U n tribunal oral de San Martín rechazó ayer otorgar prisión domiciliaria por la pandemia de coronavirus a un condenado a 20 años de prisión por un secuestro extorsivo, aunque ordenó activar un protocolo específico de prevención y protección en la cárcel donde está detenido

El Tribunal Oral Federal 2 de San Martín rechazó así un pedido de Luis Alberto Villagra, condenado a 20 años de prisión por un secuestro extorsivo agravado que cometió disfrazado de policía junto a otros cómplices en el 2015, según el fallo al que accedió Crónica. El detenido argumentó que tiene problemas de salud por ser portador de HIV y su defensa oficial aludió a la "pandemia declarada por la Organización Mundial de la Salud", en alusión al Covid-19. Este planteo, "de momento, no tendrá acogida favorable, no sólo porque las autoridades nacionales, provinciales y municipales se encuentran dictando medidas preventivas de público conocimiento para evitar su propagación", sino porque "tampoco se han detectado casos de contagio" en La Pampa, donde Villagra cumple su condena, se sostuvo en el fallo.

La decisión fue del juez del tribunal Eduardo Farah, quien sin embargo ordenó al director de la Colonia Penal de Santa Rosa (U4) del Servicio Penitenciario Federal establecer un protocolo de manera urgente para "intensificar y reforzar el área sanitaria, a fin de controlar y asistir en forma exhaustiva al interno".

Además, se dispuso que el penal ponga en funcionamiento de "manera inmediata un protocolo específico de prevención y protección de coronavirus Covid-19 en contexto de encierro: debiendo aclarar en forma expresa y fundada si bajo el actual contexto de encierro sanitario, adecuación de espacios, provisiones médicas, etc., no es posible su derecho a la salud e integridad física, en caso de permanecer en la institución carcelaria".

Si ello llegara a suceder se ordenó realizar un informe para resolver a qué establecimiento penitenciario podría ser trasladado.

Villagra fue condenado en 2017 a 20 años de prisión por el secuestro extorsivo de una pareja de extranjeros entre el 7 y el 8 de mayo de 2015.

Para secuestrar a sus víctimas, Villagra y dos cómplices se disfrazaron de policías y tenían en su poder una radio que captaba la frecuencia policial, además de armas.

La pareja fue liberada tras el pago de rescate, luego de que la mujer fuera abusada sexualmente por Villagra.

Al recibirse el pedido de arresto domiciliario el tribunal dio participación a ambas víctimas y se manifestaron en contra de conceder el beneficio.