Como ciudadana responsable y persona en edad de riesgo, Susana Giménez acató la medida preventiva y se quedó en su casa de Barrio Parque. Ahí transita el aislamiento junto a su hija Mercedes Sarrabayrouse y Deolinda, la chica que trabaja y vive con la diva. A pesar de que no es de mostrar ni contar mucho sobre su intimidad, la conductora sorprendió con un audio que le envió al periodista Tomás Dente, panelista de "Nosotros a la mañana", y contó cómo pasa sus días recluida y las actividades de entrecasa que descubrió. "Hoy hice de todo, uno tiene que planearse un esquema casero. Te levantás a tal hora, te bañás, las cremas, el desayuno, leo los diarios. Después fui un poco a la computadora, me hice un café que no me salía y gasté todas las cajas de café. Se me arrugaban todos y el café no me salía. Me costó como 10 cápsulas, pero al final me salió", comenzó diciendo sobre su rutina en la cuarentena. Con gran sentido del humor, también reveló que necesitó de ayuda extra para prender el horno, algo que nunca había hecho, y preparar ese famoso pollo del cual habló el país. Además, la diva contó que pasa muchas de sus horas jugando en la computadora. Pero como ya le había contado al Negro González Oro en una entrevista, Susana también reconoció que, entre otras de las distracciones que encontró, está la de hacer limpieza: "Me puse a acomodar y a tirar todas las cosas que uno guarda al cohete".