La querida actriz y cantante, como todos, realiza la cuarentena en su casa y contó como vive sus días. "La primera semana, si bien soy muy activa, no hice nada. También me permito ser vaga. Descansé y ordené el placard y la biblioteca. Hago pilates, yoga, medito y también resuelvo problemas domésticos que jamás me hubiera imaginado ya que ahora, dadas las condiciones, no me pueden ayudar porque no entra nadie al barrio cerrado". En el programa que conduce Marina Calabró, relató que se le rompió el flotante del baño. "Lo tuve que arreglar como pude y con la ayuda de una vecina lo solucionamos con una soga y una piedra para que no pierda todo el tiempo". Por otra parte, cuando le preguntaron por la obra de teatro que protagonizó con Moria Casán, "La gran depresión", admitió que no se pudo despedir del público ya que una noche, a punto de hacer la segunda función, la levantaron. Con su habitual sinceridad reveló que tiene días buenos y otros más difíciles. "Esto es lo más parecido a un exilio ya que todas las reglas cambian, pero con la gran diferencia de que es en nuestras casas, entonces tenemos que aprovechar para estar con nosotros y nuestras familias. Estoy muy segura de que este proceso, que es necesario, nos va a modificar a todos y es una oportunidad para hacer silencio. La humanidad está enferma, pero el planeta se está curando", finalizó.