Fue aliada de Patricia Bullrich y Ricardo López Murphy, de Pino Solanas y Victoria Donda; compartió espacio con Hermes Binner y también con Julio Cobos, con Margarita Stolbizer y con Mauricio Macri; fue candidata en Chaco y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, aunque vive en Exaltación de la Cruz, provincia de Buenos Aires. Impulsó a Graciela Ocaña y la defenestró cuando se fue al kirchnerismo. Hizo campaña por Martín Lousteau y se sentó en la mesa de Cambiemos con Horacio Rodriguez Larreta. Su estructura de alianzas jamás se repitió de una elección a la siguiente, pero todos la buscaron para sus listas. Denunció a Menem, a De la Rúa y a los Kirchner. A Macri lo protegió, pero disparó sin piedad contra varios de sus ministros. El más golpeado fue el de Justicia, Germán Garavano, al que tildó de imbécil. No se salvaron tampoco asesores que solían caminar los pasillos de la Rosada como Durán Barba.

Después del período que compartió en el oficialismo, decidió dejar la banca de diputada a la que pocas veces asistió. Su justificación, fiel a su estilo, fue polémica: "Yo no voy a votar boludeces como la declaración del día del asado y esas cosas". Y un día, dice, se retiró.

Desde hoy ya no será legisladora nacional. Dice que seguirá en la política pero sin gestión. Quizás sólo esté buscando tomar impulso...