A sus 60 años, Ricardo Zielinski es considerado factor de riesgo ante el coronavirus, y por eso cumple a rajatabla con la cuarentena obligatoria junto a su esposa, en Buenos Aires. Sin embargo, el entrenador de Atlético Tucumán convive con total preocupación. En gran parte, porque sus hijos médicos se encuentran en la primera línea de batalla contra la pandemia. "Nosotros no estamos tranquilos porque es una enfermedad de la que no se sabe mucho y todos los días aparecen cosas nuevas. Nuestros hijos son médicos clínicos y están haciendo guardias permanentes, trabajando en la primera línea de lucha por todos nosotros", comentó el Ruso, con un tono intranquilo. De hecho, en diálogo con La Gaceta Deportiva, aseguró que "esto está lejos de ser unas vacaciones. Con mi esposa hacemos las cosas como deben ser, no salimos de la casa. Estamos atentos y al tanto de la situación general y de la particular por nuestros hijos". Y, apuntando al plano social, agregó: "Todos queremos volver a una vida normal, pero creo que van a cambiar muchas cosas después de todo esto".

Por último, el DT del Decano, cuyo vínculo con el club caduca en junio, pidió enfocar la atención de todo el mundo en la pandemia por el Covid-19, restándole trascendencia a su situación contractual. "Hoy eso es lo de menos porque estamos tratando de que en todo el mundo se pueda mejorar y que pase esta situación lo más rápido posible. Ya habrá tiempo para hablar de contratos", resaltó.