Un turista inglés que viajaba a bordo del crucero Diamond Princess murió ayer como consecuencia del coronavirus. El hombre, que no fue identificado, se encontraba en cuarentena en Japón donde ya son seis los fallecidos.

La embarcación permanece varada en el puerto de Yokohama desde el 3 de febrero con más de 3.000 pasajeros, de los cuales 600 contrajeron el virus.

Ayer el departamento de Salud y Atención Social británico confirmó que otras dos personas se contagiaron mientras estaban en Irán, y se suman a los informados el jueves en Irlanda del Norte y Gales. "De los casos, uno enfermó en Italia y otro en Tenerife (España), este último estuvo alojado en el hotel Costa Adeje Palace de la isla, por lo que otros 168 huéspedes británicos debieron quedarse en cuarentena", explicó el director médico galés, Frank Atherton.

Según su par inglés, Chris Whitty, la transmisión del virus en el país es "sólo cuestión de tiempo". Además adelantó que si el brote se intensifica, "puede ser necesario cerrar las escuelas y suspender las reuniones masivas de personas durante más de dos meses".

Ante la alarma internacional, esta semana la aerolínea low cost EasyJet adelantó que cancelará todos los vuelos que entran y salen de Italia, el país más afectado de Europa, con al menos 650 casos y al menos 15 muertes.