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Tensión en el juicio contra Pity Álvarez: se durmió, roncó y la defensa pidió suspender la audiencia

El proceso judicial por el crimen de Cristian Díaz comenzó en los tribunales porteños luego de varios intentos de postergación. Los detalles, en la nota.

El juicio contra Cristian "Pity" Álvarez por el crimen de Cristian Maximiliano Díaz comenzó en los tribunales porteños después de años de idas y vueltas. Sin embargo, la primera jornada tuvo un episodio que rápidamente concentró la atención: el músico se quedó dormido durante la audiencia y, mientras se leía su declaración de la etapa de instrucción, se escucharon sus ronquidos.

La situación llevó a su abogado defensor, Javier Marino, a pedir que se suspendiera el debate. El planteo fue rechazado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29, que consideró que el músico se encuentra en condiciones de afrontar el proceso penal.

El expediente investiga el homicidio de Cristian Díaz, ocurrido en el complejo habitacional Samoré, en Villa Lugano, en julio de 2018. El juicio tendrá varias jornadas entre agosto y septiembre y se espera que alrededor de 70 testigos presten declaración.

Un ingreso caótico a los tribunales

La llegada de Pity Álvarez al Palacio de Tribunales estuvo marcada por el caos. El músico arribó en una camioneta a la sede ubicada en la calle Paraguay 1536, en Recoleta, donde lo aguardaban cronistas, fotógrafos y camarógrafos.

La cantidad de personas que se acercó para registrar su llegada generó un tumulto y, durante el movimiento, varias motos estacionadas en el lugar terminaron en el piso.

El exlíder de Viejas Locas e Intoxicados ingresó escoltado por oficiales de la Policía de la Ciudad, quienes luego entregaron la custodia a efectivos de la Policía Federal Argentina, responsables de la seguridad del Palacio de Tribunales.

Una vez dentro de la sala, el clima cambió. Álvarez se mostró tranquilo, sentado junto a sus abogados, con lentes y sombrero negros. En un momento abrió los brazos en cruz y permaneció en silencio.

Mientras aguardaba el ingreso de los jueces, tomó una birome negra y comenzó a escribir sobre una hoja en blanco.

El juicio por el crimen de Cristian Díaz

La causa principal reconstruye una discusión que Álvarez y Díaz mantuvieron durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el complejo habitacional Samoré.

Según la acusación, durante la pelea el músico sacó una pistola calibre 6,35 del bolsillo de su campera y disparó contra Díaz. Después de que la víctima cayó al suelo, recibió otros tres disparos en la zona de la cabeza.

Las heridas provocaron lesiones cefálicas fatales y una hemorragia interna. Tras el ataque, Álvarez escapó del lugar y posteriormente quedó detenido.

Antes de su detención, el músico había realizado una declaración ante la prensa que quedó vinculada al expediente: "Lo maté porque era él o yo. Y creo que cualquier animal haría lo mismo".

Por el homicidio que se le atribuye, enfrenta una pena en expectativa de entre 11 y 25 años de prisión, debido al agravante por el uso de un arma de fuego.

Una causa paralela terminó con su absolución

Además del expediente por el homicidio, Álvarez había llegado a juicio por otra investigación vinculada con la privación ilegítima de la libertad y amenazas contra su exmánager Claudia Crespo y su amiga Florencia Batalla.

El hecho denunciado ocurrió el 6 de noviembre de 2016 en el departamento del músico. Según la acusación, las dos mujeres habrían sido amenazadas y no pudieron abandonar el lugar durante varias horas.

Durante la primera audiencia, el abogado Javier Marino pidió que esa causa fuera declarada prescripta. El fiscal Sandro Abraldes coincidió con el planteo.

Finalmente, los jueces consideraron extinguida la acción penal y absolvieron al músico por esos hechos.

Pity Álvarez respondió ante los jueces

Después de resolver las cuestiones técnicas del debate, Álvarez se levantó y caminó hacia la silla ubicada en el centro de la sala.

El músico avanzó lentamente, tomó un vaso de agua y se sentó frente al micrófono. Apenas dijo "Buenos días" antes de escuchar la explicación de sus derechos como imputado.

Cuando el tribunal le preguntó si iba a declarar, respondió: "Lo voy a hacer más adelante".

Durante el momento destinado a sus datos personales también mostró dificultades para recordar determinada información. Cuando le preguntaron su número de DNI, contestó: "No recuerdo el número".

El presidente del tribunal insistió: "¿Si yo se lo digo, lo recuerda?".

La respuesta de Álvarez fue: "No creo".

El músico contó que había terminado el secundario y describió su actividad actual de una manera contundente: "Mi profesión en este momento es la música".

Tampoco pudo recordar el nombre completo de su madre, Cristina Congiú.

Habló de sus problemas de salud

Durante las preguntas, Álvarez contó que tiene distintos problemas de salud y que toma medicación diariamente.

"Tengo secuela de una operación de la cadera, hipertensión y se me presentó un cuadro de diabetes, hoy en día tomo medicación todos los días para eso", afirmó.

También respondió sobre sus antecedentes vinculados al consumo de drogas. Reconoció que tuvo una adicción a la pasta base, aunque aseguró que no consume desde 1992.

"Ahora coqueteo con marihuana, pero nada más", sostuvo.

Además, explicó que no está capacitado para firmar contratos ni administrar dinero. Según relató, participa principalmente de decisiones relacionadas con cuestiones artísticas y cuenta con una billetera virtual en la que su hermana le deposita dinero cuando lo necesita.

El músico también explicó que su hermana y el padre César, un sacerdote amigo, lo ayudan a recordar los horarios en los que debe tomar sus medicamentos.

Se quedó dormido y su abogado pidió suspender el juicio

Después de responder las preguntas, Álvarez volvió a su lugar. Poco después, comenzó a mostrarse somnoliento hasta quedarse dormido.

Su defensor fue quien alertó al tribunal sobre la situación y solicitó nuevamente que se suspendiera la audiencia.

"El señor Álvarez no está presente. No me parece razonable que se someta a juicio una persona que no está", sostuvo Marino.

El abogado afirmó que el músico presentaba una disminución importante de su capacidad y agregó: "Quiere estar pero no puede estar".

Marino pidió que se suspendiera el proceso y solicitó al menos dos meses para realizar nuevos estudios a través del Cuerpo Médico Forense.

Mientras la discusión avanzaba, Álvarez permanecía dormido con los brazos cruzados y bostezaba. En un momento, mientras la secretaria del tribunal leía su declaración de la etapa de instrucción, se escucharon los ronquidos del músico.

La contundente respuesta del fiscal

El fiscal Sandro Abraldes rechazó el pedido de la defensa y sostuvo que el planteo implicaba una nueva maniobra para retrasar el juicio.

El representante del Ministerio Público recordó las recientes apariciones públicas de Álvarez y mencionó sus presentaciones musicales y una entrevista concedida a la revista Rolling Stone.

Abraldes sostuvo que el músico había demostrado capacidad para permanecer activo durante varias horas y cuestionó que su estado durante la audiencia justificara una suspensión.

En ese contexto, lanzó una frase que se convirtió en uno de los momentos más llamativos de la jornada: "Dormirse o aburrirse no es una cuestión para suspender un juicio".

También afirmó que el músico "elige cuándo dormirse o hacer un recital de tres horas".

En otro tramo de su intervención, el fiscal fue todavía más contundente: "Dormirse o aburrirse no habilita a suspender el juicio".

Los abogados Fernando Burlando y Fabián Améndola, representantes de una de las hijas de Cristian Díaz, adhirieron a la postura de la fiscalía.

El tribunal rechazó el pedido de la defensa

Los jueces analizaron nuevamente los antecedentes médicos que ya habían sido considerados antes del inicio del debate.

El juez Gustavo Goerner, cuyo voto fue acompañado por Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro, se basó en las conclusiones del Cuerpo Médico Forense para determinar que Álvarez está en condiciones de afrontar el juicio.

La resolución sostuvo que el acusado cuenta con una reserva cognitiva suficiente para participar de las distintas instancias del proceso penal.

Además, el tribunal consideró que no podía supeditarse el desarrollo del debate a tratamientos de rehabilitación de duración indefinida, porque eso podría generar nuevas postergaciones.

Los magistrados también señalaron la obligación del Estado de garantizar el derecho de las víctimas a obtener una respuesta judicial con celeridad.

Finalmente, el tribunal decidió desestimar el planteo de la defensa oficial y continuar con el debate.

El juez destacó que durante la audiencia Álvarez había podido responder las preguntas realizadas y que "comprendió sus derechos".

Cómo continuará el juicio

Tras el rechazo del pedido de suspensión, el proceso seguirá adelante con nuevas audiencias.

Las próximas jornadas fueron fijadas para el 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto, y para el 2, 7, 9 y 14 de septiembre, todas desde las 10.30.

Se espera que alrededor de 70 testigos declaren durante el debate.

La defensa también pidió limitar la duración de las audiencias y finalmente el tribunal estableció que cada jornada no se extienda durante más de tres horas.

Una primera jornada marcada por la tensión

La primera audiencia terminó con Álvarez profundamente somnoliento. Después de que se diera por finalizada la jornada, tuvieron que golpearle el hombro para despertarlo.

El músico se retiró acompañado por familiares y allegados, caminando lentamente y con poca firmeza. En el exterior lo esperaba el padre César, quien estaba a bordo de una camioneta 4x4.

De esta manera terminó una primera jornada cargada de tensión, planteos cruzados y un episodio inesperado que puso nuevamente el estado de salud del músico en el centro de la escena.

Ahora, el proceso deberá continuar con las próximas audiencias y la declaración de los testigos convocados, mientras el tribunal avanza en el juicio por el crimen de Cristian Díaz.

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