Jaz Coleman, el músico inglés que eligió vivir en Argentina y desafía a su país: "Espero vivir lo suficiente para ver la soberanía de las Malvinas"
El fundador de Killing Joke se instaló en Buenos Aires, quiere obtener la ciudadanía argentina y convirtió a las Islas Malvinas en una de las banderas de su proyecto cultural junto a artistas locales. Los detalles, en la nota.
Cada vez que Argentina e Inglaterra se enfrentan, el pasado vuelve a aparecer. La rivalidad futbolística, potenciada por el Mundial de México 1986 y la Guerra de Malvinas, reaparece en la conversación pública y pone sobre la mesa una historia compartida que atraviesa generaciones.
Sin embargo, en medio de ese escenario existe una figura que rompe con todos los estereotipos. Se trata de Jaz Coleman, el histórico líder de Killing Joke, nacido en Inglaterra pero radicado desde hace años en Buenos Aires. El músico no solo eligió a la Argentina como su hogar, sino que también expresó públicamente su apoyo al reclamo argentino por las Islas Malvinas y aseguró que quiere convertirse en ciudadano argentino.
De Inglaterra a Buenos Aires: la nueva vida de Jaz Coleman
Nacido en Gloucestershire, Jaz Coleman construyó una carrera internacional como fundador y líder de Killing Joke, una de las bandas más influyentes del post-punk británico. Sin embargo, lejos de los escenarios europeos, encontró en la Argentina un lugar para comenzar una nueva etapa.
El artista decidió instalarse en Buenos Aires junto a su pareja argentina y desde entonces se mostró fascinado por la cultura local, la calidez de su gente y el estilo de vida que encontró lejos del Reino Unido.
"Los argentinos son amables e increíblemente hospitalarios. Lo dan por sentado, pero cuando te vas del país te das cuenta de lo humanos que son", expresó en una entrevista con La Nación.
Coleman explicó en más de una oportunidad que buscó alejarse de lo que considera el "autoritarismo de Europa". Incluso, aseguró que una vez que consiga la ciudadanía argentina renunciará a la británica.
Su postura sobre las Islas Malvinas
La posición del músico sobre las Malvinas no surgió en los últimos años. Según contó, desde pequeño comenzó a cuestionar las políticas de su país en relación con los territorios de ultramar, influenciado por su entorno familiar.
Con el tiempo, esa mirada se transformó en una postura abiertamente crítica respecto de la Guerra de Malvinas y la presencia británica en el Atlántico Sur.
"¿Qué es lo que está haciendo este país con esta isla a miles de kilómetros? Estas islas que geográficamente pertenecen al territorio argentino", afirmó durante una entrevista con Mad House.
Ya instalado en la Argentina, Coleman volvió a referirse al tema y dejó una frase que rápidamente trascendió el ámbito musical.
"Espero vivir lo suficiente para ver que la soberanía de las Malvinas y las Islas Georgias del Sur regrese a la Argentina", manifestó en diálogo con Tiempo Argentino.
Club Malvinas, el proyecto que impulsa artistas argentinos
La conexión del artista con el país también tomó forma a través de la música. En 2024 lanzó el Club Malvinas Underground Forum, un espacio itinerante creado para promover el intercambio cultural y dar visibilidad a artistas locales.
La iniciativa busca reunir a músicos de distintos géneros en un ámbito colaborativo, con una propuesta alejada de los grandes circuitos comerciales. Además, el proyecto mantiene una política de entradas a voluntad para garantizar el acceso de todos los interesados.
Como parte de esta experiencia, el músico creó Dr. Jaz Coleman and The Orchestra of Death, una formación integrada junto a reconocidos artistas argentinos.
Un inglés que eligió tomar partido
En tiempos en los que Argentina e Inglaterra vuelven a verse las caras en una Copa del Mundo, la historia de Jaz Coleman adquiere un significado especial. Su vida demuestra que las fronteras culturales pueden desdibujarse y que las identidades también se construyen a partir de las experiencias personales.
Instalado en Buenos Aires, con la intención de obtener la nacionalidad argentina y comprometido con la difusión de la cultura local, el líder de Killing Joke se convirtió en un caso singular: un músico inglés que decidió desafiar la mirada tradicional de su país y que no duda en expresar cuál es su deseo para el futuro de las Islas Malvinas.




