Fin de semana en el AMBA: se despide febrero con calor y algo de inestabilidad

Habrá nubosidad y baja probabilidad de lluvias el sábado, pero el domingo volverá el sol con ambiente bien veraniego.

Para el sábado 28 de febrero y el domingo 1 de marzo de 2026, el clima en el AMBA se presentará con condiciones típicas del final del verano, alternando jornadas cálidas y húmedas con momentos en los que la nubosidad será protagonista.

De acuerdo con las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional, el sábado 28 tendrá temperaturas moderadas a cálidas. Se estima una mínima cercana a los 21 grados y una máxima que podría rondar los 29 grados durante la tarde. El cielo se presentará con nubosidad parcial y algunos períodos de sol, generando una sensación térmica agradable, aunque con presencia de humedad.

Si bien no se prevén lluvias generalizadas, no se descartan precipitaciones aisladas, especialmente en sectores del Gran Buenos Aires y zonas periféricas, donde la combinación de aire húmedo y nubosidad podría dar lugar a chaparrones pasajeros hacia la tarde o primeras horas de la noche. La cobertura nubosa ayudará a moderar el ascenso térmico, manteniendo un ambiente templado a lo largo del día.

Para el domingo 1 de marzo, en tanto, se espera un leve aumento de las temperaturas. La mínima se ubicaría alrededor de los 22 grados, mientras que la máxima podría superar los 30 grados e incluso alcanzar los 32 en algunos puntos de la Ciudad y el conurbano. El cielo presentará nubes dispersas, pero con amplios intervalos de sol, lo que favorecerá una jornada más calurosa y con un ambiente bien característico de los últimos días del verano.

En cuanto a las lluvias, el domingo mostraría condiciones más estables y una menor probabilidad de precipitaciones significativas respecto al sábado. El predominio del sol y el aumento térmico marcarán la tónica del día, por lo que se recomienda especial atención a la hidratación y a la exposición solar para quienes realicen actividades al aire libre.

Este fin de semana de transición entre febrero y marzo refleja la dinámica habitual de Buenos Aires en esta época del año, con temperaturas elevadas, humedad persistente y variabilidad en la nubosidad antes del ingreso paulatino a la temporada otoñal.