Esperanza desde Quilmes: científicos de la UNQ avanzan en un prometedor tratamiento contra un cáncer infantil
Investigadores de la Universidad Nacional de Quilmes, el Conicet y el Hospital El Cruce desarrollaron una estrategia que combina dos medicamentos para combatir el osteosarcoma, el tumor óseo más frecuente en niños y adolescentes. Los resultados fueron distinguidos a nivel internacional.
Un equipo de científicos del Centro de Oncología Molecular y Traslacional (COMTra) de la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ) logró un importante avance en la investigación de un tratamiento para el osteosarcoma, el cáncer óseo más frecuente en niños y adolescentes. El estudio propone una terapia combinada con los fármacos bevacizumab y desmopresina para frenar el crecimiento del tumor y mejorar la eficacia de los tratamientos actuales.
El osteosarcoma representa uno de los principales desafíos de la oncología pediátrica. En Argentina se diagnostican alrededor de 1.400 casos de cáncer infantil por año y este tipo de tumor suele aparecer entre los 10 y los 20 años, especialmente en los huesos largos como el fémur y la tibia. Su rápida evolución, la capacidad de generar metástasis y la intensa formación de nuevos vasos sanguíneos lo convierten en una enfermedad de difícil tratamiento.
La investigación, publicada en la prestigiosa revista Frontiers in Medicine, fue realizada por especialistas de la UNQ, el Conicet y el Hospital El Cruce. El trabajo plantea combinar bevacizumab, un anticuerpo que bloquea la molécula VEGF responsable de estimular la formación de vasos sanguíneos, con desmopresina, un medicamento utilizado habitualmente para trastornos hemorrágicos que también posee propiedades antitumorales y antiangiogénicas.
Según explicó Juan Garona, director del estudio, el bevacizumab había mostrado resultados muy positivos en ensayos preclínicos, aunque su eficacia no se replicó en pacientes durante los ensayos clínicos. Frente a ese escenario, el equipo decidió potenciar su acción mediante la incorporación de desmopresina.
La investigadora Luisina Solernó, primera autora del trabajo, señaló que el objetivo fue encontrar un fármaco capaz de reforzar el efecto del bevacizumab, una estrategia que ya había demostrado resultados alentadores en otros tipos de tumores.
La desmopresina actúa sobre el receptor AVPR2, presente tanto en las células que forman los vasos sanguíneos como en los osteosarcomas, activando mecanismos que limitan la proliferación y organización de nuevos vasos que alimentan al tumor. De avanzar las próximas etapas de investigación, la intención es que ambos medicamentos se administren de manera complementaria a los tratamientos convencionales, como la quimioterapia.
Daniel Alonso, director del COMTra de la UNQ, destacó que este tipo de investigaciones son fundamentales porque el osteosarcoma es uno de los cánceres menos estudiados debido a su baja incidencia, lo que reduce el interés de la industria farmacéutica para desarrollar nuevas terapias.
Los investigadores remarcaron que las tasas de supervivencia para esta enfermedad permanecen prácticamente estancadas desde hace décadas y que existe una marcada desigualdad entre países desarrollados y aquellos de ingresos bajos y medios, donde el pronóstico suele ser peor.
El estudio recibió importantes reconocimientos internacionales. Fue premiado durante el VII International Congress in Translational Medicine 2024 y resultó finalista del Premio Irene Faryna y Roberto Raveglia en la reunión anual de la Sociedad Argentina de Investigación Clínica 2025.
Además de Juan Garona, Luisina Solernó y Daniel Alonso, participaron de la investigación Candela Llavona, Zahira Yasmine Saud, Mariana Carolina Onassis, María Florencia Gottardo y Martín Manuel Ledesma. El proyecto fue financiado por el Conicet, la ex Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica y la Universidad Nacional de Quilmes.




