Más de 6.300 presos de siete cárceles de la provincia de Buenos Aires resolvieron voluntariamente suspender las visitas en adhesión a la cuarentena dispuesta a nivel nacional ante la pandemia del coronavirus y para evitar exponerse a posibles contagios, informó el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

La primera Unidad Penal provincial que adhirió a la cuarentena propuesta por el gobierno nacional y provincial fue la 50 de Batán, en donde 95 mujeres firmaron un acta donde notificaron su determinación de no tomar contacto con sus familiares o allegados hasta el 31 de marzo próximo.

En las últimas horas se sumaron la población carcelaria de las unidades 4 de Bahía Blanca, con 879 internos; 20 de Trenque Lauquen, con 125 detenidos; la 30 General Alvear, con 2.200 privados de libertad; y las tres unidades de San Martín, las unidades 46, 47 y 48, que albergan a 3.000 internos.