Azucena murió a sus 81 años.

Emmanuel Magallanes, un joven de 28 años del barrio porteño de Villa Soldati, relató a Crónica que a su abuela, "la mató el PAMI".

Contó Haider Azucena Gómez de 81 años entró al hospital con una fractura de cadera, permaneció internada durante 15 días y cuando la prepararon con anestesia para operarla, su prótesis no estaba lista. La mujer se descompensó y murió. 

"Entró con un excelente estado de salud, fuera de su fractura, y se fue en un cajón", contó el denunciante. 

"A mi papá los mataron los de PAMI"

Florencia Herrera también acusó a el  PAMI de haber matado a su padre. Relató que llamó a la ambulancia y la dejaron en el teléfono durante una hora. 

"Estabamos desesperados y tuvimos que llevarlo nosotros en un auto particular. Desde ese día maldigo con toda mi alma a el PAMI. Son lo peor que hay", dijo.

"Fui a pedir un turno y me dijeron que me vaya a dormir"

Otra denunciante fue Natalia, quien relató a Crónica que su esposo, Jorge de 73 años del barrio de Floresta, fue a el PAMI a conseguir una autorización de carácter "urgente" y la derivaron a hospitales públicos. 

Contó que cuando fue a los centros médicos le dijeron que "se vaya a dormir o vuelva a las 3 de la mañana porque los turnos empezaban a las 5". "Es una barbaridad", concluyó.

"Tardaron tres meses para darme los nombres de los medicamentos" 

Liliana de la localidad bonaerense de Lomas de Zamora contó a Crónica que su mamá, de 75 años, tuvo que esperar tres meses para que el PAMI le de el nombre de los medicamentos que necesitaba para comenzar su tratamiento. 

"Ella tiene que recuperarse para caminar otra vez y el tratamiento se alargo demasiado", manifestó. Agregó que "tardaron un mes para darme una silla de ruedas y hace dos meses que no me entregan los pañales". 

Relató también que "a los particulares le dan turnos por teléfono y la gente de PAMI tiene que ir a sacarlo muy temprano. Por la edad, no pueden movilizarse solos. Yo me ocupo de ella pero hay abuelos que no saben". 

"Espero una silla de ruedas hace 2 años"
 
Talia Barreto de 21 años, contó la situación que vive con su padre hace casi dos años en Almagro. La joven, apoderada de Gerónimo Barreto de 71 años, pidió por primera vez una silla de ruedas y tardó 8 meses. Al no obtener respuesta, volvió a insistir y ya pasó otro año.

Además, pidió un bastón y le dijeron que "mínimo, iban a tardar 6 meses". Concluyó: "Sigo esperando. Lo único que me dicen es que hay demoras. El PAMI es un caos".

"Desde enero pido mi medicación"

Melina Barulli relató a Crónica que no es abuela pero tiene PAMI porque es discapacitada. La joven pide su medicación desde enero por sus lesiones en el cerebro y no recibe respuesta. 

"Mi salud empeoró y tuve que dejar de estudiar. Esto es abandono de persona", manifestó. 

Otra afiliada, Gladys Leiva, contó que espera una cirugía desde abril y aún no la autorizan. "No puedo ni comer pero a nadie le importa mi situación", contó.