Señores políticos, pareciera que para ustedes nosotros los jubilados somos un estorbo y hasta algunos dicen que somos un gasto para las arcas del Estado. Y entonces pregunto: ¿ustedes qué son? Ya que jamás conocen ni conocieron lo que es la cultura del trabajo, el esfuerzo y sacrificio que hicimos y hacen millones y millones de personas que tienen que sortear distintas dificultades, ya sea climáticas o usando medios de locomoción para cumplir con sus tareas y poder llevar a sus hogares el sustento para sus familias, ganados por el esfuerzo personal de cada uno. Mientras que ustedes no lo hacen ni lo hicieron en sus vidas, porque siempre vivieron del Estado y del sacrificio de los trabajadores que aportan al mismo a través de los impuestos que ustedes mismos imponen para realizar sus vidas de lujos, mientras nosotros y el pueblo morimos de hambre.

Me pregunto por qué ustedes tienen el privilegio de retirarse y jubilarse con unos pocos años de actividad y nosotros tenemos que hacerlo a los 65 años y con más de 30 años de servicios.

¿No sería mejor jubilarnos todos a los 65 años, trabajes donde trabajes, seas funcionario, emprendedor o tocaflautas? ¿Por qué los parlamentarios tienen ese privilegio, una jubilación impresionante y todo lo demás?

Eso, ¿por qué no se toca? y ¿por qué no tocan a esos privilegios ya que ustedes dicen estar todo el día defendiendo de boquilla a los pobres y desahuciados? ¿Por qué no empiezan por hacerse el harakiri económico en sus puestos de parlamentarios y acaban con sus privilegios frente a la inmensa mayoría que tiene que levantarse a horas muy tempranas para concurrir a sus trabajos?

Las jubilaciones tienen una vertiente socialmente muy injusta; es decir, a uno que se jubila a los 65 años lo muelen a impuestos para pagar a otro que es funcionario y que se jubila antes; pero ¿por qué?

Luego el asunto tiene la vertiente presupuestaria, lo de que no hay dinero para los jubilados, pero sí para ustedes los funcionarios y que son muchos y eso es lo que habría que bajar, para controlar el incontrolado gasto público.

Creo que en algún momento estas pymes de vagos y haraganes se tienen que acabar, no estamos más en la época de la monarquía cuando se requería de grandes gastos y se obtenían de tributos aplicados a las clases trabajadoras.

Señores, tendrían que ser más equitativos y repartir la torta un poco más igualitaria, dejen de querer ser los dueños del país que hoy les toca dirigir, ya que esto lo hicimos muchos de nosotros que trabajamos, sí, trabajamos como bien digo, de sol a sol para hacer grande este país y no como ustedes que se la pasan en escritorios y calentando sillas.

Deberían tomar conciencia e imitarnos y que la cara no se les ponga colorada de vergüenza, si es que la tienen, porque señores, los logros se tienen y se obtienen a base de trabajo y sacrificios y no a costillas del pueblo dejándolo cada vez en la mayor de las pobrezas.

Deberían de dejar de extirpar el sacrificio que realizan con sus aportes los trabajadores y volcarlos en beneficios de la gente y no tomarlos y utilizarlos en beneficio propio para conseguir sus ambiciones personales, para sus campañas políticas y su ego de poder.

Jorge Dimuro
"La Voz del Jubilado"

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