Alumnas y alumnos del Colegio Manuel Belgrano de la provincia de la Pampa realizaron una sentada en repudio a las actitudes "autoritarias, machistas, misóginas", que abundan dentro del establecimiento educativo por parte de las autoridades escolares, que -según apuntaron los estudiantes- están encubriendo los casos de abuso y acoso que se viven desde hace tiempo en la institución.

"Nos sentimos verdaderamente solos porque no tenemos ningún tipo de respaldo institucional", denunció Lara Oberst presidenta del Centro de Estudiantes de dicha escuela secundaria. El Colegio Manuel Belgrano (ubicado en la capital provincial) quedó envuelto en un nuevo escándalo luego de que alumnas y alumnos del establecimiento hagan público una serie de casos de abusos, acoso sexual y maltrato que sufrieron dentro de la institución.

Obers explicó que la sentada fue organizada por el Centro de Estudiantes, luego de que los directivos se negaran a dialogar y trabajar en conjunto con los alumnos para erradicar este tipo de situaciones dentro del colegio. "La medida la tomamos porque las autoridades no quieren aceptar lo que pasa y necesitamos que la sociedad y el Ministerio de Educación sepan lo que pasa acá adentro", detalló la joven.

La jornada de protesta, que llevó la consigna "Basta de Acoso", se inició a las 12.45 del jueves -horario de salida del turno mañana y entrada del turno tarde- de la cual participaron chicas y chicos del colegio, algunas docentes de la institución y padres. "Leímos un informe donde expusimos nuestras experiencias, una murga realizó una intervención y le contamos a la gente que pasaba porqué hacíamos la protesta", expresó la joven.

Posteriormente, los estudiantes realizaron puertas adentro una asamblea con el objetivo de delinear los pasos a seguir. De la reunión no participó el director del establecimiento, pero sí la vicedirectora, quien sin embargo abandonó el encuentro poco después de iniciado. Allí los alumnos decidieron solicitar la renuncia de los directivos, una nueva sentada en el hall del colegio sin ingreso a clases y continuar con la lucha.

El polémico caso del preceptor de 50 años que abusó de una adolescente de 15 años fue lo que impulsó a los estudiantes llevar adelante una serie de actividades para abordar la problemática que, según denunciaron, son "cotidianos" en el establecimiento. "Eso fue la gota que rebalsó el vaso y, como fue detenido y no está en el colegio nos dio la confianza y el empoderamiento para empezar a denunciar esta situación", aseguró Oberst.