COLEGIO. El antes y después de la toma.

Un grupo de estudiantes del Colegio Fader, ubicado en el barrio porteño de Flores, aprovechó los días sin clases en los que reclamaban por la reforma educativa, para reparar las aulas más dañadas del establecimiento y así poder retomar la actividad en condiciones normales.

Las imágenes de los arreglos fueron compartidas por los estudiantes en las redes sociales y rápidamente se viralizaron, al igual que la polémico y las opiniones encontradas.