Lo que menos se movió en Argentina fue el dólar.

De acuerdo a un informe difundido por la Universidad de Belgrano, el dólar debería valer 28,54 pesos para recuperar el atraso cambiario. El periodista de Bae, Ernesto Hadida, explicó las posibilidades de que esto ocurra y aclaró cómo afectaría el salto en nuestros bolsillos.

"El dólar a 28 pesos es un pedido de cámaras específicas. Ocurre que hay dos sectores de la industria, más que nada el del comercio, que están diciendo que, debido a la gran inflación de este año, la moneda no se devaluó un 25 por ciento", explicó. Concluyó recomendando que "los que tengan pesos, compren dólares".

El atraso cambiario contra el dólar supera el 38% y es el más pronunciado desde fines de 2015, lo que complica cada vez mas la balanza comercial y a la competitividad de la industria. A pesar que desde el Banco Central se afirma que el peso argentino está mas de un 40% más depreciado contra el real antes de la apertura del cepo, la devaluacion de la divisa brasileña de casi el 7% frente al dólar en los últimos cuarenta días comienza a inquietar a empresarios y funcionarios.

Lo cierto es que de acuerdo a los datos del Centro de Estudios de la Nueva Economía (CENE) de la Universidad de Belgrano, “en septiembre se verificó una sensible desmejora en el tipo de cambio real, que se ubicó un 19,5% por debajo del guarismo registrado en agosto. Por ello, el atraso cambiario acumulado con relación a diciembre de 2015 alcanzó a 38,2%, el mayor valor alcanzado desde aquella fecha”.

De acuerdo al texto del informe, “la caída verificada en septiembre se debió fundamentalmente al fuerte incremento verificado en el componente servicios del IPC (1,9%). De esta manera, un atraso cambiario del 38,2% implica que, para recuperar el nivel que tenía en diciembre de 2015, la cotización de la divisa estadounidense debería haberse ubicado a fines de septiembre en $ 28,54”.

La medición que hace el CENE se hace calculando el tipo de cambio real tomando como base el valor del dólar en diciembre de 2015, luego del levantamiento del cepo cambiario. Se estima la evolución de dicho tipo de cambio hasta el presente y se le agrega la inflación en los EE.UU. medida por el índice de precios al productor. Finalmente, se divide por la evolución del Índice de Precios al Consumidor para el rubro Servicios. Mientras la inflación estadounidense mide la pérdida de poder adquisitivo del dólar, la inflación local de los servicios aproxima la pérdida de valor del peso.

La fortaleza del peso, en tanto, se ha convertido en un dolor de cabeza para el gobierno estos primeros nueve meses del año, donde se registró un déficit de la balanza comercial de 5.200 millones de dólares, mientras que, en igual período de 2016, el saldo había sido positivo en 1.865 millones de dólares.

De acuerdo a Víctor Beker,director del CENE esto se debe a que “al creciente atraso cambiario que alienta la importación y dificulta el avance de las exportaciones”.