La Asociación Bancaria (AB), que conduce Sergio Palazzo, denunció este viernes que para las entidades financieras los trabajadores no son lo más importante, porque a diario "no reconocen las categorías, no abonan las horas extras, imponen el fraccionamiento de las vacaciones y obligan al personal a sobrellevar la atención al público sin cubrir los necesarios puestos laborales".

Un documento firmado por Palazzo y el secretario de Prensa, Eduardo Berrozpe, en representación de la conducción nacional del sindicato, también denunció "los aprietes a los trabajadores" y ratificó los paros del lunes y martes próximo en todo el país en rechazo al 9% de incremento salarial como propuesta patronal.

Los dirigentes condenaron "la intransigencia empresaria" al insistir con una oferta de mejora de los haberes del 9%, cuando "la inflación de 2017 se ubicó, según el propio gobierno, en el 24,8% y la proyección para este año indica que estará muy cerca de ese guarismo, lo que confirma -más allá de las palabras marketineras de los bancos- que los trabajadores para nada son lo más importante".

"Mucho menos lo son sus familias, sus hijos y sus proyectos y tampoco los trabajadores en general. Más allá de la publicidad, para los bancos tampoco los clientes son lo más importante. Lo único trascendente es el cobro de comisiones e intereses", aseguraron.

Añadieron que el cliente más importante de los banqueros es hoy el gobierno, necesitado de crédito para sostener "un esquema económico inviable que tiene, precisamente por eso, por principal beneficiario a las entidades financieras. De esa forma se endeuda al Estado, con una riesgosa bicicleta financiera".