Un bebé de un año y dos meses murió en la ciudad cordobesa de Río Cuarto tras haber permanecido un día internado por ingerir gasoil.

El hecho se originó el sábado pasado en la localidad de Del Campillo, en el sur de la provincia de Córdoba, en la vivienda del menor.

El pequeño consumió, en circunstancias que aún se desconocen, el líquido que en su casa se usa para encender una estufa.

De inmediato, fue llevado por sus familiares a un hospital de Del Campillo, de donde lo derivaron a otro de Río Cuarto. En este último, se produjo el deceso de la criatura.

La fiscalía de Huinca Renancó quedó a cargo de la investigación del caso.