Por Florencia Bombini
@FlorBombini

"Pa, yo lo quiero conocer", le dice una y otra vez Benjamín a su papá haciendo referencia a su deseo de saludar a Carlos Tevez. El nene tiene solamente 7 años, padece cáncer de huesos y su estado es irreversible, de acuerdo a lo que confirmaron los médicos del Hospital Posadas tras recibirlo hace dos semanas por una fractura de cadera provocada por la misma enfermedad.

Benja, que vive con sus padres y sus dos hermanas, se dio el gusto de festejar el bicampeonato de Boca el pasado miércoles mientras descansa en su casa de William Morris, Hurlingham, afrontando esta maldita enfermedad.

"Yo estoy buscando por todos lados, con todos los recursos. No sabemos hasta cuándo lo vamos a tener. Los médicos dijeron que ya no se puede hacer más nada", le comentó a Crónica Ramón, su papá. Y agregó que su hijo "está muy contento" por el campeonato obtenido por su equipo. Aunque le queda ese deseo pendiente de encontrarse con su ídolo, Tevez, quien antes de casarse, a finales de 2016, le había enviado saludos y fuerzas a través de un video. También recibió la camiseta de Boca firmada por el jugador. Además, su enfermedad le impidió conocer la Bombonera. "Nunca lo llevé a la cancha por lo que le pasaba, tenía miedo, estuvo internado bastante tiempo y casi no tiene defensas", señaló el hombre.

Su lucha

Benjamín fue diagnosticado con cáncer de huesos en septiembre de 2016, por un dolor en la pierna derecha, que posteriormente fue amputada. "Hizo quimioterapia y pensamos que se había curado. Pero lamentablemente esto no pasó y hace dos semanas se quebró la cadera porque ya no tiene calcio en los huesos. Ya no hay nada que hacer", se lamentó su papá, quien detalló que el menor está en su casa con yeso y con morfina para apaciguar el dolor.

Después de superar la amputación de su pierna, Benjamín comenzó a hacer una vida normal, aunque sólo fue por poco tiempo, hasta que los médicos descubrieron que el cáncer se había propagado y afectado a otros órganos. "Su familia está desconsolada. Sólo nos queda esperar. Mientras tanto, quiere conocer a su ídolo", señaló Daniela, quien se define como "familiar del corazón" del menor.

Su estado es irreversible, pero aún tiene tiempo de cumplir el sueño de toda su vida: conocer a Tevez, más allá de un video o de una camiseta.