Destruidos. Tanto el coche como el inmueble. (Gentileza @mechi_mora) 

Un sujeto en estado de ebriedad casi causa una tragedia en una vivienda del barrio de Mataderos, donde colisionó el automóvil en el cual viajaba junto a otro hombre con el frente de un inmueble, el cual destruyó por completo. En tanto, ambos ocupantes del rodado fueron derivados al hospital Santojanni y el conductor del rodado tiene comprometida una de sus piernas.

El siniestro tuvo lugar a las 2.30 del martes en el cruce de la avenida Emilio Castro y Albariño, cuando dos hombres iban a bordo de un Renault Sandero gris (dominio KYX 145), y de pronto por causas que investiga la policía de la Ciudad, se incrustaron con el rodado de manera violenta en el frente de la vivienda, causando graves destrozos y alertando a los vecinos del barrio que parecen estar acostumbrados a estos siniestros.

Julián, dueño del inmueble, le comentó a los medios que "escuché un fuerte estruendo y pensé que era por un choque que había ocurrido en la calle. Cuando bajé, sentí el olor a humo que salía de la batería producto del ácido sulfúrico. Lo que atiné a hacer, es sacar a mi esposa fuera de la casa y llamé a la policía. A los pocos minutos, llegaron los bomberos y la policía y se llevaron al hospital Santojanni a estas dos personas, que ni siquiera sé sus nombres para hacer el reclamo. La esquina donde vivo era la única que faltaba que ocurriera un choque, ya que en el resto siempre hubo accidentes con colectivos y autos. No hay ni un pilar de contención para evitar que este tipo de hechos sea más grave".

Lo cierto, es que ambos hombres (sus identidades no fueron reveladas por la policía) fueron llevados al hospital Santojanni, y el conductor del rodado tiene comprometida su pierna derecha debido a la fuerte colisión con la pared del inmueble. En tanto, el segundo hombre recibió las respectivas curaciones y con el correr de la jornada fue dado de alta. En tanto, el persona de Defensa Civil se hizo presente en horas de la mañana para quitar los escombros de la casa y comenzar el apuntalamiento para evitar que haya un derrumbe.

El desesperado dueño de la vivienda siniestrada (quien estaba a punto de salir de vacaciones) agregó que "estoy preocupado no sólo por los destrozos, sino por un tema de seguridad ya que al quedar la casa sin pared, cualquiera se puede meter. No me sirve que me pongan una custodia, quiero que alguien se haga cargo de esto para poder dormir tranquilo y no pensar que me van a robar en cualquier momento".