Ricardo atiende su carnicería en la calle Rubén Darío al 158 hace 50 años. (Google Street View)
Por Conrado Moreno
@Conra Moreno
 

En un contexto en el que las grandes marcas afinan el lápiz y aumentan los precios, muchos comerciantes barriales intentan aliviar el bolsillo de los vecinos. Un caso que vale destacar es el de Ricardo, un carnicero de la localidad bonaerense de Moreno que charló con Crónica sobre el llamativo cartel que tiene en la puerta de su negocio: "Soy un granito de arena en medio del Océano Atlántico, quise que mis clientes sepan que, a pesar de la suba generalizada de precios, voy a seguir vendiendo la carne al valor actual".

 

A Ricardo le sobra corazón.

"La idea es mantener el precio a los miles de kilos de carne que tengo. Una vez que se haya vendido todo, veré de actualizarlo, pero por ahora, no", contó el hombre, y agregó: "Mucha gente me dice que yo pierdo. Pierdo una sola vez. ¿Qué pasa con toda la gente que pierde todos los días? Si yo compré la carne barata, voy a venderla también barata". 

Ricardo atiende su carnicería en la calle Rubén Darío al 158 hace 50 años, por lo que los vecinos ya lo conocen y confían en él. "Hace pocos días vino un jubilado y me pidió medio kilo de carne porque le vino $3.000 de luz. Se los regalé. Es una forma de agradecerle a todos los vecinos que hace tantos años me dan de comer a mí", relató el carnicero.

Por otra parte, confirmó que "por el momento no hay indicios de que aumente el precio de la carne", aunque reconoció que "seguramente incida el precio del combustible". "En los momentos malos hay que pensar un poco más en la gente, en quienes te ayudaron tantos años", concluyó.