Largas colas en las paradas de colectivos se vieron este miércoles tanto durante la mañana como en el atardecer en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, producto de la reducción en la frecuencia de servicio por parte de varias líneas, por el conflicto que mantienen las cámaras empresarias del transporte público automotor del AMBA con el gobierno nacional por el pago de subsidios.

La situación generó demoras importantes en los usuarios que intentaban trasladarse camino a sus trabajos, ya que a la menor disponibilidad de colectivos durante la "hora pico" se sumó la reducida capacidad que tiene cada uno de los coches para albergar gente, por la pandemia del coronavirus.

El protocolo para los colectivos permite que haya sólo pasajeros sentados, más otras 10 personas que pueden viajar parados como máximo, algo que fue cumplido por los choferes de las distintas líneas que cerraban las puertas de sus coches y que generó malestar en los usuarios de los lugares con mayor aglomeración de gente, como en el barrio de Constitución.

La Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (Ctpba) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba), reclaman al Estado que frente al aumento salarial del 30% para los trabajadores del sector a partir del 1° de septiembre pasado, el gobierno acompañe "con fondos" a las empresas.

Ante esta situación, las entidades informaron que realizarían "una marcada reducción de servicios" para intentar "hacer frente al pago de los salarios de noviembre con el incremento acordado en la paritaria del sector y ante la demora por parte del Estado en acreditar los fondos comprometidos al momento de ese acuerdo".

En ese sentido, las empresas sostuvieron que "el sector no tiene reconocimiento de mayores costos no salariales desde octubre de 2019" y de "un congelamiento tarifario de casi dos años" y apuntaron que "en el caso de las líneas provinciales y comunales del AMBA la situación es más preocupante aún por atrasos verificados en pagos anteriores".

Fuentes del gobierno nacional refieren que las empresas han tenido, por causa de la pandemia, una considerable reducción en el consumo de combustible, por lo cual ahí hay un saldo a favor que debieran usar para sus gastos de aquí a fin de año, incluyendo especialmente los compromisos salariales.