Tras el caos ocurrido el último viernes y las críticas del presidente Alberto Fernández a la Asociación Bancaria, la Anses y el Banco Central, la cantidad de jubilados y pensionados que fueron a cobrar sus haberes fueron bajando a lo largo del fin de semana y este lunes concurrieron en menor medida a los diferentes bancos habilitados.

La espera y las transacciones fueron completamente organizadas, respetando medidas sanitarias por la pandemia del Coronavirus y con sillas para brindar mayor comodidad durante la fila en cada una de las entidades. 

Un ejemplo de esto fue lo que pasó en el Banco Piano de la localidad bonaerense de Avellaneda, en donde cientas de personas fueron esperadas con una silla, café y el infaltable alcohol en gel, para higienizarse tanto cuando entraban al establecimiento como cuando salían.

Las personas mantenían la distancia adecuada. (Rubén Paredes/Crónica).

Hubo una gran cantidad de personal policial custodiando el lugar y en las esquinas del mismo, además de decenas de personas que colaboran para una mejor atención.