Itatí es una chiquita de dos años que nació con un defecto en la pared abdominal, que la obliga a depender de un respirador automático para poder vivir. Necesita la ayuda de todos para recaudar 500.000 dólares, destinados a pagar dos cirugías y el seguimiento posoperatorio correspondiente.

"Solamente el Hospital de Niños de Boston, en Estados Unidos, nos ofrece un tratamiento definitivo para su salud", contó Matías Sicardi, padre de la nena. Debido a la complejidad del diagnóstico, en el país no hay experiencia ni instituciones que puedan llevar a cabo el tratamiento. El equipo de médicos del Boston Childrens Hospital, que tienen una amplia experiencia en casos como el de Itatí, ofrece un tratamiento que consiste en dos cirugías llevadas a cabo durante 6 semanas de hospitalización, en las cuales ampliarán su cavidad abdominal y reintroducirán su contenido, con extremada delicadeza, para que no colapsen sus pulmones.

Itatí está diagnosticada con hepato-onfalocele gigante, que es un defecto de nacimiento en la pared abdominal, en el que los intestinos, el hígado u otros órganos del bebé salen del abdomen a través del ombligo. Los médicos no creían que sobreviviría, pero ella superó todos los pronósticos. "Itatí es un milagro, hay muy pocos casos en que los bebés con sus complejidades logran superar los primeros días o semanas de vida", informó Matías.

La familia confía ciegamente en la recuperación de la chiquita, que, pese a todos los pronósticos, supera las adversidades. "Itatí va a salir adelante. A pesar de ser tan chiquita, muestra una fuerza enorme", comenta su papá.

En un mes de campaña, los padres de la pequeña llevan recaudados 222.000 dólares y tienen esperanzas de que van a llegar a la cifra buscada. "Si todos donan un poco, están donando un montón. Esto le va a cambiar radicalmente la vida a mi hija, sería una curación completa", dijo su padre. Para ayudar, se puede donar a través de juntosxitati.com.