En declaraciones a radio La Red, Castellanos dijo que los estacioneros "esperaban que el aumento se produjera para el 1° de enero", y que la suba "sólo absorbe una parte del encarecimiento del precio del crudo".

"Los combustibles subirán entre un 6 y un 7 por ciento, calculo que antes del final de la semana", dijo el empresario, si bien reconoció que la última palabra en el incremento la tiene YPF.

"Es la que toma la decisión de cuándo subir y en qué porcentaje hacerlo, ya que tiene un 53 por ciento de participación en el mercado. El resto de las empresas acompaña. Esto siempre es así y más ahora que el precio de los combustibles está liberado", detalló Castellanos.

El empresario señaló que, tomando en cuenta el aumento del precio del dólar y del petróleo, "el encarecimiento del precio del combustible es de entre un 12 y un 14 por ciento". El aumento, por lo tanto, no absorbe completamente ese costo, pero según Castellanos "las petroleras han decidido sólo trasladar una parte de ese encarecimiento al precio".

Interrogado acerca del impacto del aumento de precios en el consumo, Castellanos estimó que si bien "el concepto de llenar el tanque" ya casi cayó en desuso, no ha habido grandes variaciones.

Castellanos también analizó la decisión de los estacioneros independientes de no operar más con tarjetas de créditos para sus ventas a partir de enero. "Nosotros tenemos un conflicto importante con las tarjetas de crédito. Hoy vender con ese recurso es deficitario", enfatizó.

"La comisión que cobran las tarjetas llega al 20 por ciento del margen bruto de las estaciones de servicio y, lo que es más gravoso, las ventas las cobramos un mes más tarde", explicó el empresario. "Necesitamos una comisión más baja y un plazo de acreditación más corto".