Ayer se confirmó el procesamiento de Gustavo Cordera por el delito de "incitación a la violencia colectiva". El fallo lo realizó la Sala I de la Cámara Federal, resaltando que Cordera tuvo una actitud "de descrédito con respecto a los derechos y dignidad de las mujeres y niñas", según publicó el abogado penalista Matías Werner.

Según los detalles que maneja el letrado, los jueces Bruglia y Ballesteros entienden que los dichos bastaron "para probablemente incitar o producir" una acción contraria a la ley, sin importar si Cordera era consciente de que lo filmaban, o si estaba permitida la difusión de los trascendidos. Todo esto, porque el argumento de la defensa de Cordera se basaba en que la acción era "atípica porque las manifestaciones se hicieron ante un público determinado".

Recordemos que el ex cantante de la Bersuit Vergarabat había dado una entrevista a unos alumnos de la escuela de periodismo Tea, y allí realizó las declaraciones por las que se lo acusa. Las tristemente célebres frases del vocalista tenían un grado alto de misoginia: "Hay mujeres que necesitan, porque son histéricas y necesitan tener sexo, ser violadas porque psicológicamente lo necesitan porque tienen culpa y porque no quieren tener sexo libremente. Necesitan y quieren jugar a eso, a mí no me gusta jugar a eso, pero hay gente que sí, hay tipos que sí les gusta jugar a eso. Somos muy complejos los seres humanos".

En la misma charla, había asegurado que era "una aberración" que la ley no permita tener sexo con menores que "quieran" mantener relaciones con un adulto. "Si yo tengo algo bueno para darte puedo desvirgarte como nadie en el mundo. A mí hablame de cómo te sentís y te entiendo, pero si me hablás de los derechos no te escucho porque no creo en las leyes de los hombres, sí en las de la naturaleza".

El Inadi realizó la denuncia y tras ello, la causa derivó en Canicoba Corral que le dio curso a la investigación. Para excusarse de sus dichos, Cordera presentó un escrito ante la Justicia en el que aseguraba que durante el encuentro con los alumnos de periodismo "seguramente" no transmitió bien su mensaje.

"Decidí hacer uso de la misma mecánica que utilizo para componer mi música: la provocación", fue la justificación. Tiempo después, trascendió la noticia del procesamiento en primera instancia, dictado por el Juez Canicoba Corral, que si bien no le impuso la prisión preventiva por considerarlo una persona pública, pidió su embargo por $500.000.

Más allá del ámbito legal, Gustavo fue condenado por gran parte de la sociedad, que lo señaló en las redes sociales y ejerció tanta presión por medio de la indignación en redes sociales, que para evitar cualquier tipo de enfrentamiento o momento incómodo, tras la noticia decidió suspender los recitales que se encontraba promocionando para presentar su nuevo álbum. Volvió a tocar en nuestro país, pero varias organizaciones feministas realizaron escraches para mostrar su disconformidad.