Luego de que el Indec anunciara una caída de 0,4 punto del desempleo y la creación de 433.000 puestos de trabajo en el cuarto trimestre de 2017, varias consultoras privadas destacaron el mayor nivel de informalidad y precarización que acompaña a las cifras oficiales. El acento está en la incorporación que llevó adelante el gobierno macrista de los monostributistas como beneficiarios de asignaciones familiares y de la Asignación Universal por Hijo.

“Tomando los datos del Ministerio de Trabajo, dos tercios de los empleos registrados generados en 2017 fueron de monotributistas, empleados de casas particulares, empleados públicos y monotributistas sociales; y solo un tercio asalariados del sector privado”, subrayó ayer Federico Furiase, director de la consultora Eco Go (ex Estudio Bein) y profesor de la maestría en Finanzas de la UTDT.

Según la Subsecretaría de Políticas, Estadísticas y Estudios Laborales del Ministerio de Trabajo, entre diciembre de 2016 y diciembre de 2017, los asalariados privados tuvieron el alza más limitada con un 1,3% y los monotributistas sociales del 9,8%. En tanto, la industria manufacturera se destaca por su caída del 17,6% respecto del año anterior.