Por Ana Breccia
@anabreccia

El Gobierno iniciará febrero con una nueva prórroga del Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (DISPO) y el retorno de la presencialidad en las escuelas es uno de los objetivos en la mira. Por su parte, la Ciudad anunció la vuelta a las aulas de manera escalonada a partir del 17 de febrero. Los gremios se muestran en contra de dicha medida porque argumentan que no es seguro tanto para los docentes como para los alumnos, mientras que especialistas advierten que el riesgo de contraer la enfermedad en las instituciones educativas es bajo y es primordial la reincoporación inmediata.

A medida que avanza el segundo año de la pandemia por COVID-19, "es fundamental priorizar los esfuerzos para regresar a la educación presencial en las mejores condiciones posibles de seguridad en todas las escuelas del país", asegura UNICEF. En caso de necesidad de confinamiento, el organismo recomienda que las escuelas sean lo último en cerrar y lo primero en abrir cuando las autoridades comiencen a suprimir las restricciones.

A partir de los protocolos acordados en el Consejo Federal de Educación de Argentina, el proceso de vuelta a clases presenciales requiere el consenso de los distintos sectores para planificar los cuidados, garantizar una movilidad segura a las escuelas y sostener servicios básicos de protección. "El derecho a la educación de los chicos y las chicas argentinas debe trascender las diferencias políticas y unificar a una sociedad golpeada por la pandemia, y por el impacto económico, social y emocional que trajo el COVID-19", apuntan desde UNICEF.

 

Medición de temperatura en un colegio de Madrid. El temporal de nieve alteró algunos planes educativos (Reuters)

 

¿Cuál es el riesgo de contagio de coronavirus en las escuelas?

 

La información más reciente disponible a nivel mundial indica que, con las medidas de seguridad necesarias, las escuelas no son el principal factor de transmisión en la comunidad (UNESCO-UNICEF 2020). Mientras continúan surgiendo evidencias con respecto a los efectos de la educación presencial sobre el riesgo de infecciones por COVID-19, una revisión de la evidencia actual muestra que la educación presencial no parece ser el principal promotor de los incrementos de la infección. Los estudiantes no parecen estar expuestos a mayores riesgos de infección en comparación con el hecho de no asistir a la escuela cuando se aplican medidas de mitigación, y el personal escolar tampoco parece estar expuesto a mayores riesgos relativos en comparación con la población general.

Lautaro De Vedia, infectólogo del Hospital Muñiz y ex presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, indicó en diálogo con Cronica.com.ar, que como todas las actividad, "hay que ponerlas en una balaza" y evaluar los "pro y contra". "No soy docente, soy profesional y padre y creo que la presencia de los chicos en los colegios es imprescindible. Todo un año sin ir, no es algo que luego no pueda traer consecuencias. Creo que no podemos empezar un año más sin que los chicos vayan al colegio".

El especialista aseguró que tal vez "mañana sigamos así", o pasado "parecido" y en algun momento "hay que empezar. No va a haber un dia en que nos digan 'ya esta no va a haber problemas'".

 

"No soy docente, soy profesional y padre y creo que la presencia de los chicos en los colegios es imprescindible".

 

La primera "gran tranquilidad" es que los chicos "hacen cuadros leves": "No se los está exponiendo a situaciones de gravedad. Los protocolos incluyen que aquellos con dificultades de salud, grupo de riesgo, tal vez tengan que esperar un poco más". Esto mismo ocurre con el caso de los docentes. Además, "tienen que estar vacunados y estamos en camino a eso".

Lo más importante para imaginar un escenario con los alumnos en las aulas es "el protocolo", que incluye "la superficie de la escuela, cantidad de chicos en las aulas. Muchos países ya lo han hecho".  Esto sin dudas, "Implica una preparación pero tenemos que hacerlo. Los medicos nos tuvimos que reconvertir y hasta el que era dermatólogo esta atendiendo en la UFU Covid. Hay que arremangarse y trabajar en conjunto". 

Estudiantes británicos en clases precenciales. (Reuters)

Martín Gruenberg es médico pediatra por la Universidad de Buenos Aires y la Sociedad Argentina de Pediatría y apuntó a este medio que los niños "se contagian poco, tienen poca carga viral y por lo tanto también contagian poco". En caso de los países en los cuales abrieron la escolaridad "no se vio que eso hubiera aumentado el numero de los casos, pero estamos hablando de paises desarrollados donde son más respuestuosas a los cuidados que tenemos que tener todos".

En ese sentido, Gruenberg analizó que Argentina "es uno de los países con mayor índice de contagio del mundo donde el manejo de la pandemia fue uno de las peores, junto con el peor comportamiento social". Y es por esto que planteó que el foco del problema no está en los más chicos sino "en los grandes": "Ellos no son el riesgo, no tienen consciencia de sus acciones en cambio los grandes si tienen la potestad". 

Y concluyó: "Los chicos necesitan escolarizarse y estar con sus pares, pero es difícil evaluar riesgo y beneficio cuando no sabés cómo se van a comportar los docentes y padres". 

 

"Argentina es uno de los países con mayor índice de contagio del mundo donde el manejo de la pandemia fue uno de las peores, junto con el peor comportamiento social".

 

Gabriela Piovano, infectóloga del Hospital Muñiz, en cambio, adivirtió a cronica.com.ar sobre el peligro que implicaría el regreso de las clases presenciales en el momento en que los casos de coronavirus están creciendo en todo el país: "Es hechar leña al fuego", aseguró. La decisión, representaría "la posibilidad de romper las burbujas y corrales que habíamos construido a lo largo de los ultimos meses a partir de julio, cuando ellos lo percibieron".

"Con la cuestion de la salidas nocturas, más las fiestas, mas las marchas y otras actividades, ha habido un aumento de casos. Todo esto pasa sin la presencialidad", agregó. Si bien son muchos los países que continuaron con la escolaridad a pesar de tener altos números de contagio, "no podemos basarnos en experiencias ajenas y estamos hablando de la posibilidad de que gente, que tenga una evaluación mala, muera". 

Para poder pensar en un retorno, "tendría que estar controlados los números semana a semana".

 

"Representaría la posibilidad de romper las burbujas y corrales que habíamos construido a lo largo de los ultimos meses a partir de julio".

 

 

El caso de Alemania y Francia

 

 

Este lunes no volverán los niños al colegio en Alemania, después de que el segundo retraso por las dificultades para atajar la propagación del coronavirus pospusiese la reapertura de las aulas al menos hasta el 31 de enero.

La canciller, Angela Merkel, y los jefes de los 16 gobiernos regionales tomaron la decisión este martes, cuando acordaron mantener todas las restricciones vigentes hasta final de mes e, incluso, endurecer algunas de ellas ante la evolución de la pandemia.

Una escuela cerrada en Dortmund, Alemania (AFP).

La decisión, sin embargo, no está siendo aplicada de forma uniforme por los estados federados, que como son los competentes en materia de Educación, ya que algunos han optado por cancelar todas las clases presenciales hasta final de mes, mientras que otros han propuesto un regreso escalonado a las aulas a lo largo de enero, con grupos burbuja reducidos.

En Francia, más de 12 millones de alumnos de preescolar, primaria y secundaria volvieron a clase el pasado lunes 4 de enero tras las dos semanas de vacaciones navideñas, en lo que el Ministerio de Educación considera un ejercicio de “normalidad”.

Escuela en Bagneux, France (Reuters).

El protocolo sanitario reforzado está en vigor desde el segundo confinamiento que comenzó a finales de octubre, y que establece, entre otros puntos, que los niños de más de seis años deberán llevar mascarilla.

Además, los institutos de enseñanza media combinan las clases presenciales y a distancia, a fin de reducir el número de alumnos por aula, y se está aumentando el número de pruebas de detección del virus.

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