e remonto a junio del 2004, cuando el entonces presidente Néstor Kirchner firmaba el proyecto de normalización del PAMI, donde establecía un plazo de 180 días para que sea devuelta a sus verdaderos dueños, los jubilados. El Ministro de Salud Ginés González García, decía que el mismo apuntaba a la calidad de las prestaciones, al referirse que “este proyecto de ley presenta un modelo de gestión que pretende terminar con la tercerización que el PAMI ha hecho y que ha servido como modelo de saqueo de la institución”.

Nada de esto ocurrió, porque aún hoy se siguen realizando dichos convenios, no solo privados sino entre organismos estatales, donde se superponen las mismas tareas que ya son realizadas por el propio personal del Instituto, dejando una clara demostración de donde se filtra el dinero que debería ser utilizado en mejorar las prestaciones de los afiliados.

Sin embargo, ese dinero es usado en negocios espurios y luego pretenden hacernos creer que vienen a terminar con la corrupción. Lo único que hacen es aumentarla y profundizarla. Dejen de utilizar nuestra obra social para ambiciones personales, llenándose los bolsillos con nuestro dinero, si no cómo explican que ingresan a sus funciones con un patrimonio, de acuerdo a sus declaraciones juradas, y el mismo aumenta el doble o más cuando se retiran.

Me pregunto ¿cómo hacen? porque a nuestra obra social siempre la dejan con deudas millonarias mientras ustedes se van con los bolsillos llenos. Basta de intervenciones, porque son ustedes, los distintos gobiernos de turno, que dicen que vienen a normalizarla y esto nunca ocurre.

Les pido que seamos nosotros los que podamos dirigir y administrar nuestra casa y no ustedes que son los intrusos y usurpadores de algo que no les corresponde.

Por todo lo expuesto, les pregunto a quienes tienen la responsabilidad de dirigir el destino de nuestro país, que dicen ser un gobierno nacional y popular con justicia social, ¿dónde está la justicia para nosotros los jubilados? que seguimos siendo marginados, olvidados y castigados; mientras siguen ignorando y borrando el legado que les dejara el creador de este movimiento y cual decía que "los únicos privilegiados sean los niños y los ancianos" y ustedes en cambio, hacen caso omiso al no incumplir con estos principios que les inculcara y enseñara su gran líder político.

Señor presidente, me dirijo a usted con merecido respeto, para mencionarle que está en sus manos la posibilidad de cambiar y revocar esta situación que venimos padeciendo nosotros.

Seguramente quedará en la historia el agradecimiento y reconocimiento de millones de jubilados, si por primera vez es oído nuestro legítimo reclamo de ser quienes llevemos la conducción de nuestra casa, el PAMI, para que por fin sean respetados nuestros derechos y podamos sentir que se ha hecho justicia por nosotros.

Jorge Dimuro de "La Voz del Jubilado"

amilcardimuro@hotmail.com.ar.