Por Florencia Bombini
@florbombini

Cansado de sufrir reiterados hechos de inseguridad, el padre Eugenio Mazzeo de la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé, de González Catán, decidió dejarle un mensaje a los delincuentes de una manera tan particular que se llevó la atención de todos los vecinos: contrató un pasacalle que fue colocado en la puerta del lugar.

“Sres. Ladrones: Es la quinta vez que nos roban en menos de un año. El trato es este: la parroquia les da comida y ustedes la dejan cocinar en paz”, se puede leer en el cartel que fue instalado el lunes. Este último episodio tuvo lugar en Caacupé, una de las cuatro capillas de la parroquia, y ocurrió la semana pasada, cuando un grupo de vándalos forzó la puerta, ingresó a un salón donde se realizan 120 viandas diarias para familias carenciadas y se llevó el microondas y una gran cantidad de mercadería, como cajas de arroz, fideos, salsas de tomate y aceites.

Al respecto, el padre Eugenio le explicó a este medio que “fue de madrugada y me imagino que habrán sido varios chicos. Se llevaron todo lo que teníamos para cocinar. Estuvieron bastante tiempo”. Otro de los hechos delictivos sucedió en la capilla San Francisco, donde funciona un merendero al que asisten 60 chicos. “Robaron hace unos meses. Se llevaron varias cosas, entre ellas, un equipo de música e instrumental médico”.

El padre reconoció que no sabe si se trata de la misma banda de delincuentes, pero que “alguna cara tenemos identificada. Son chicos que están bajo efecto de la droga”. Y agregó que “como son lugares donde no habitan personas, entran de noche. Pero una vez ingresaron durante el día y le sacaron dinero a la secretaria. No pasa nada si te llevan 100 pesos, pero no sabemos si un día nos pegan un tiro”.

Las cuatro capillas que responden a esta parroquia sufrieron cinco episodios de inseguridad en lo que va del año. “Nosotros hacemos muchas acciones solidarias, tenemos varias personas que se dedican a esto”, explicó. A su vez, el religioso destacó la situación que se está viviendo en González Catán por la falta de seguridad: “Todos los días recibo noticias de algún robo. Es algo muy común en la zona. Este es el pan nuestro de cada día”.

Seguridad

El padre Eugenio explicó que, tras el quinto episodio, reforzaron la entrada de la capilla con distintos métodos para evitar que esto vuelva a ocurrir. Además,“vinieron de la Municipalidad a tomar las medidas de las puertas para ponerle rejas”, cerró el padre Eugenio que, a través de un método original, busca recuperar algo de paz para poder seguir ayudando a la gente carenciada.