Por Matías Resano
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"No quiero que me pegué más" fue la desgarradora confesión de un pequeño a sus vecinos en la localidad bonaerense de Berazategui, en referencia a los maltratos aberrantes y permanentes que sufre en manos de su madre adoptiva. Una serie de agresiones que obliga al chico a dormir en una plaza cercana para evitar los golpes. Un desamparo que conmovió a los propios moradores de la zona, quienes ruegan que el menor sea cedido en adopción a otra familia.

El espacio verde situado en 20 y 111 de Berazategui es el habitual domitorio de Dani, un niño de 8 años, quien se recuesta en uno de los bancos, durante la madrugada, puesto que en plena noche, su madre adoptiva lo saca a empujones de su domicilio. Al respecto, la propia víctima le reconoció a un grupo de vecinas que lo rescató de la vía pública que "duermo en la plaza porque me pegan. Ya no quiero que me pegue más".

Un escalofriante episodio que se repite diariamente en los últimos dos meses, llamando la atención de quienes viven a pocos metros de la mencionada plaza. Una de ellas es Lorena, que se acercó al nene al verlo deambulando sólo y bajo la lluvia en las primeras horas del miércoles.

Pero sorpresivamente, en ese instante, cuando la joven se aprestaba a asistirlo, arribó a la escena la mujer que tiene a su cargo al menor. La agresora amenazó a Lorena y le expresó: "Qué te hacés la psicóloga, esto no va a quedar así".

Por si fuera poco, en base al relato de la vecina, "a la misma policía le negó entrar a la casa con la criatura, cuando aquellos lo vieron durmiendo en la plaza y quisieron restituirlo a su casa. Pero finalmente debió dormir en la comisaría".

En consecuencia, ante semejante muestra de ira y desamparo, los residentes del lugar solicitan la intervención de las autoridades con el fin que sea otorgada su tenencia a otra familia, sin ocultar el temor que Dani sea trasladado a un Hogar de Menores.