En el debut de las subastas del Tesoro de dólares provenientes del préstamo del Fondo Monetario Internacional, el mercado cambiario sumó su sexta baja consecutiva. 

El dólar minorista cayó 64 centavos a $42,65 en el promedio de los bancos de city porteña y el mayorista bajó 56 centavos a $41,62. El  Banco Central sostuvo la tasa en 66,8%.

El BCRA, por cuenta del Ministerio de Hacienda, realizó dos subastas de venta por 30 millones cada una.  Desde esta jornada y hasta diciembre, se volcará al mercado 60 millones diarios de la divisa estadounidense hasta completar los 9.600 millones.

Como el Fondo no autoriza la utilización de su dinero para la intervención cambiaria, el Gobierno fundamenta las operaciones como una "necesidad presupuestaria", sin embargo, la intención real es volcar más oferta para ayudar a calmar al dólar.

Así, las divisas subastadas se sumaron a las liquidaciones del agro -que si bien se encuentran lejos del boom esperado por el Ejecutivo, suman alrededor de 100 millones por día- y a las ventas de empresas y bancos que especulan con negocios en pesos de corto plazo, que ya habían impulsado el recorte de casi 4% que tuvo el dólar la semana pasada luego de la disparada de marzo.

"La fuerza de los ingresos, a los que se sumaron la subasta oficial, alimentaron el flujo de ventas y justificaron la nueva caída del dólar mayorista", apuntó Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.

En ese marco, el Central sostuvo la tasa de Letras de Liquidez (Leliq) en 66,8%, el mismo valor del viernes. Un elevado piso, que evidencia que la inestabilidad cambiaria no es cosa del pasado.

Ese dato, sumado a un riesgo país que sigue escalando (se ubicaba en 815 puntos básicos pasado el mediodía) producto de la desconfianza del mercado en la capacidad de pago de la deuda, mantiene encendidas las alarmas en el mercado.

Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, consideró que el debut "exitoso" de las subastas del Tesoro "no garantiza que con el correr de los días encuentre la tranquilidad de un lago estancado, ya que todos los operadores hoy quedaron observando como se iban desarrollando los movimientos tanto del valor de la divisa como de los movimientos
de la tasa de interés de Leliq"
.

Y agregó: "Hasta ahora el monto de u$s60 millones alcanzó para bajar el precio del dólar, pero veremos cómo sigue con el transcurso de los días. Hay que ver cuánto van a liquidar los exportadores (hoy fue muy poco volumen)".

La incertidumbre económica y electoral lleva a los operadores a preanunciar nuevos sacudones en los próximos meses. Las principales presiones sobre la divisa son la muy alta inflación, los malos datos de actividad de marzo que potenciaron las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda, la típica dolarización preelectoral y la gran masa de plazos fijos y bonos en pesos que podrían correr hacia el dólar.

En ese marco, todos los analistas coinciden en que el escaso monto diario que el  FMI habilitó a subastar será más que insuficiente en caso de desatarse una nueva corrida. Por caso, en 2018, en los días más complicados llegaron a fugarse 1.000 millones de la moneda yanqui.

Un hecho que genera precupación sobre todo porque  podría escalar más de 20% dentro de la banda cambiaria sin que el BCRA pueda intervenir directamente. En la entidad son concientes del riesgo. Por eso, durante su visita a Washington en el marco de la Asamblea de Primavera del FMI y el Banco Mundial, Guido Sandleris le solicitó al número 2 del Fondo, David Lipton, una autorización para flexibilizar ese impedimiento. Una vez más, la respuesta fue negativa.